De nuevo dos regiones que van a distinto ritmo, con unos bancos centrales que favorecen que esto sea así. Una vez celebrada una de las reuniones más esperadas de las últimas semanas - la que ha tenido lugar  en Jackson Hole (Wyoming, Estados Unidos)-  el gusto sabe a decepción. 


Pues bien. la mandataria de la FED volvió a dejar den menos del mercado laboral el posible adelanto de una subida de tipos, prevista para la segunda mitad de 2015. Yellen, consciente de que cada palabra sería analizada al detalle, evitó dar calendarios concretos pero confirmó que "si el progreso del mercado laboral continúa más acelerado de lo previsto, habrá cambios antes y a partir de ahí la subida ganará intensidad". Unas declaraciones que le han permitido ganar tiempo y reducir el impacto de un alza prematura en los tipos de interés. ¿El motivo? No se trata de un escenario único pues la evolución del mercado laboral podría dejar un balance decepcionante y los avances ser algo más lentos. Una ambiguedad que deja de nuevo a los mercados necesitados de respuestas contundentes.

Frente a ella, la contundencia de Mario Draghi exigiendo una "estrategia coherente" que permita reducir el paro, desde todos y cada uno de los puntos de la cadena (Eurozona como cada país), así como una demanda agregada que evite el estancamiento de aquellos países que han llevado a cabo medidas estructurales. Preocupado por la inflación y la evolución de los precios, el mandatario del BCE no ha dudado en llevar a cabo acciones si éstas siguen su deterioro. Dice José Luis Martínez, estrategia de Citi en España que "en un mundo global, queda por ver si las medidas de liquidez ya dispuestas pueden ser suficientes para aislar a los mercados del EUR de la potencial inestabilidad financiera que puede venir desde USA. De esta forma, no es que la Fed entre en contradicción con los mensajes desde el ECB o el BOJ. Pero, es cierto, la sostenibilidad a medio plazo de la economía norteamericana puede requerir a corto plazo tomar medidas de normalización monetaria. Y lo que es bueno con el tiempo en USA lo es también para la economía mundial".

Se esperaba mucho de la Reunión de este año. En concreto, muchos temían un cambio de sesgo oficial en la política monetaria. Pero esto era antes de iniciar un mes de agosto dominado por la inestabilidad en los mercados financieros y un periodo donde la incertidumbre económica y financiera mundial ha vuelto a aflorar con fuerza (si se puede utilizar esta expresión, considerando que la incertidumbre nunca nos ha abandonado del todo aunque con diferentes protagonistas).