MADRID, 25 NOV. (Bolsamania.com/BMS) .- Värde Partners y Kennedy Wilson han sido finalmente los elegidos para hacerse con la gestión de Aliseda, el negocio inmobiliario de Banco Popular. A finales de la semana pasada, El Confidencial señalaba a Centerbridge como comprador y cifraba la operación en 500 millones de euros. Aunque el hecho relevante remitido por la entidad a la CNMV no incluye este detalle, fuentes financieras apuntan a que la venta habría alcanzado los 800 millones de euros. Entonces, Bankinter señalaba que la primera cantidad era “sustancialmente inferior a ofertas no vinculantes anteriores (en torno a 600 millones)”, y señalaba “muy probablemente Popular consiga caja con esta operación, pero no plusvalías”.

Para Nuria Álvarez, de Renta 4, “es positivo que la entidad siga adelante con su compromiso de venta de activos no estratégicos y optimización del balance”. Y al mismo tiempo matiza: “No es una salida total, ya que estos activos estarán en una sociedad en la que Popular tendrá una participación”. Considera esta experta que “el mercado se está tomando mal el precio, y es que debemos tener en cuenta que está vendiendo una cartera entre crédito y activos inmobiliarios de más de 15.000 millones de euros (ya netos) por tan sólo 800 millones”. En cualquier caso, la firma valora “positivamente la operación aunque el precio que se baraja suponga un elevado descuento”.

Por su parte, Javier Flores, de ASINVER, explica que esta venta, “en síntesis, forma parte de la necesidad de la banca española por reforzar sus balances y ratios de solvencia. Resume la situación de un sector financiero que necesita 'soltar lastre' para avanzar en su reestructuración, aunque ello implique reconocer pérdidas importantes”. Así concluye tajante: “Es un ejercicio de realismo necesario y positivo”.

En este sentido, Victoria Torre, de Self Bank, destaca que aún siendo cierto que “la situación del sector financiero es indudablemente mejor que la de hace un año (…) no lo es menos que la banca sigue teniendo por delante retos importantes”. La elevada tasa de morosidad es uno de ellos, así como la reactivación del crédito y los bajos tipos de interés que contraen los márgenes, pero sobre todo las entidades deben seguir vigilando sus ratios de capital, “en un entorno aún complicado, en el que pueden tener dificultades para generar beneficios de forma recurrente”. Así, afirma: “No somos especialmente positivos con el sector bancario, y menos con el más ligado al negocio doméstico”.

Con la venta de su división inmobiliaria, explica esta experta, Banco Popular “sigue los pasos de otras entidades del sector financiero y avanza en el cumplimiento de su plan estratégico para la salida de la crisis". Pero para ella la clave del banco está en que “a diferencia de otras entidades financieras que vieron incrementar notablemente sus beneficios en el tercer trimestre, registró en los nueve primeros meses una caída del 9,5% de su beneficio en tasa interanual. Descendió igualmente el margen de intereses un 11,8%, en línea con el resto del sector financiero español. La evolución de la mora es muy negativa: crece otro punto porcentual en un solo trimestre, alcanzando el 11,84%, en gran medida en el segmento promotor y por la reclasificación de créditos refinanciados. En cuanto a valoración, cotiza ligeramente por encima de su precio objetivo. El valor cuenta con un 25,8% de recomendaciones de compra, un 22,6% de mantener y un 51,6% de venta, de acuerdo a los analistas consultados por Bloomberg”.

PRIMEROS DETALLES DE LA OPERACIÓN

Explica Banco Popular que la gestión de este negocio "incluirá la de determinados créditos destinados a promoción y construcción, así como la de los activos inmobiliarios adjudicados. El valor neto contable de los créditos que gestionará la nueva sociedad será aproximadamente de 9.350 millones de euros y el de los activos adjudicados alrededor de los 6.500 millones de euros".

Asimismo, el banco añade que ésta "se realizará a través de una sociedad en la que participará Banco Popular, con control por parte de Värde Partners y Kennedy Wilson, quienes aportarán su amplia experiencia en la gestión de este tipo de activos".

El cierre de esta operación está previsto para las próximas semanas, y "permitirá a Banco Popular rentabilizar al máximo la gestión de su negocio inmobiliario y, a la vez, centrar aún más el eje de su actividad en la banca minorista de las empresas, las pymes y las familias, sobre el que se asienta su modelo de negocio".

Con todo, una vez cerrados completamente todos los extremos de la operación,"en la que Värde Partners y Kennedy Wilson se han impuesto en un proceso competitivo a otras entidades de reconocido prestigio y solvencia profesional internacional, se darán a conocer los demás detalles relevantes de la misma".

A estas horas, Banco Popular es el peor valor del Ibex y cede un 1,86%, hasta los 4,12 euros.

Sara Carbonell