Abengoa ha comunicado a la CNMV que ha acordado con los asesores de sus acreedores las bases para un acuerdo de restructuración de su deuda financiera y recapitalización del grupo.

 

Abenoga ha llegado a un principio de acuerdo con los asesores de los acreedores para abrir líneas de créditos adicionales y renovar los préstamos urgentes que han ido dando bancos y bonistas en los últimos meses. Además, los actuales accionistas se quedarán con el 5% de la nueva empresa y la familia Benjumea con el 2,5%.

Los principios fundamentales de las bases del principio de acuerdo son los siguientes:

- Se abren nuevas líneas de crédito de 1.500 y 1.800 millones de euros y por un plazo máximo de 5 años. Los financiadores tendrían derecho a recibir un 55% del capital social. Dicha financiación tendría un rango superior a la deuda antigua y estaría garantizada con determinados activos, incluyendo acciones libres de Atlántica Yield.

El importe de la deuda antigua objeto de capitalización se correspondería con un 70% de su valor nominal. Dicha capitalización otorgaría el derecho a suscribir un 35% del nuevo capital.

La deuda financiera correspondiente a las líneas de liquidez concedidas al grupo con fecha 23 de septiembre y 24 de diciembre de 2014 por un importe total de 231 millones de euros será refinanciada mediante  la extensión del plazo a 2 años. Dicha deuda estaría garantizada con las acciones de Atlántica Yield y sería objeto de amortización anticipada en caso de venta de las acciones de Atlántica Yield o emisión de un canjeable sobre dichas acciones.

- El importe del aumento del capital que se reservaría a quienes aportaran los 800 millones de euros de avales que se solicitan, sería del 5% del nuevo capital.

- Al término del proceso de reestructuración, los actuales accionistas de Abengoa ostentarían una participación del 5% en el capital social. Eventualmente, podrían aumentar dicha participación en un porcentaje a acordar no superior a un 5% adicional, en caso de que, en un plazo de cinco años, se haya satisfecho en su totalidad tanto las cantidades adeudadas en virtud de la nueva financiación que se aportase en el marco de la reestructuración como la deuda existente (tal y como hubiese sido reestructurada), incluyendo sus costes financieros. Además, se prevé que se unifiquen en una sola las dos clases de acciones existentes en la actualidad.