Los inversores han tenido una semana dura al mostrarse incapaces los mercados de materias primas de mostrar un enfoque unificado, dejando a la mayoría de mercados en una situación de “range bound”. La pregunta principal sigue siendo cuánta tolerancia al riesgo hay en el mercado.

El sector energético ha tenido una semana de cambios con un repunte en el crudo de casi un 10% desde los niveles inferiores, al verse empujados los inversores a cubrir con dificultad las posiciones cortas, por una salida mayor de lo esperado en los inventarios de los Estados Unidos, situación que volverá a contar con una fuerte resistencia en la zona superior del actual rango de cotización. 

La mayor caída de la semana en los inventarios del crudo de los Estados Unidos desde mayo de 2008 ha conllevado un fuerte repunte de los precios, al interpretarse la caída como un primer síntoma de la recuperación de la demanda. Esta escena tendrá que repetirse durante algunas semanas más, para convencer a los escépticos de que efectivamente el consumo ha tocado fondo y por fin ha comenzado a aumentar. 

Una de las causas del fuerte repunte es el hecho de que los inversores habían vendido crudo buscando una corrección de los valores medios y bajos del nivel de los sesenta dólares, y las noticias sobre los inventarios han forzado a muchos a cubrir las posiciones cortas. La resistencia igual de fuerte entre 74,30$ y 75,30$ indica que deberíamos continuar viendo al mercado moverse en un rango durante algo más de tiempo. Buscar soporte en los contratos de futuros de octubre en 70,00$, 67,40$ y 64,80$, con este último valor como soporte de la línea de tendencia de las bajadas de febrero.  

A medida que nos acercamos a los meses de septiembre y octubre, una época preocupante desde el punto de vista psicológico para la renta variable, podríamos ver salidas de dinero de las inversiones más arriesgadas. Seguimos viendo el precio del petróleo en la zona media de los sesenta dólares a finales de año pero por ahora, la tolerancia al riesgo y la estabilidad en los mercados de renta variable marcan la pauta. 

El dólar volverá a tener un papel importante, al haberse vuelto a debilitarse esta semana, tras recuperar el S&P500 el nivel de los 1.000$. Merece la pena echar un vistazo al yen japonés, ya que constituye una importante medida de la tolerancia al riesgo. Un yen más débil, especialmente respecto del euro, se suele ver como un indicativo de mayor tolerancia al riesgo.

Los precios del gas natural han experimentado las mayores caídas de los últimos siete años, con una caída del spot month de septiembre por debajo de 3$, después de 11 días seguidos cayendo. Esto ha ocurrido en un escenario de  preocupación por un exceso de la oferta, a medida que nos acercamos a la temporada invernal de calefacción. La producción ha seguido subiendo en un momento en que la demanda de usuarios industriales se ha debilitado. Asimismo, el verano relativamente suave ha reducido el uso de consumidores particulares. 

Se teme que el stock de gas alcance un nivel record por encima 3,8 billones de pies cúbicos, a principios del invierno, lo que incrementa la preocupación de que Estados Unidos pudiera estar experimentado problemas con la capacidad de almacenaje. Hasta el momento, el spot month se ha llevado la peor parte de las ventas, al alcanzar los contratos para los meses de invierno de enero de 2010, el nivel de 2,42$. Esto significa que en estos momentos se espera que los precios suban un 83% durante los próximos cinco meses, algo que parece improbable vistas las actuales previsiones de suministro. 

Técnicamente, el mercado se mueve en una zona de sobreventa por ahora y cada vez está más cerca el riesgo de un rebote repentito, a pesar de las razones mencionadas que podrían motivar nuevas ventas. Con el vencimiento de los contratos de septiembre, la atención de la semana se centrará en el contrato de octubre, que actualmente cotiza en torno a 3,3$.  

El oro continúa su debilitada cotización, siguiendo las subidas y bajadas del dólar. El amplio margen de cotización del mes le deja menos margen de maniobra y, cuando se produzca la ruptura, yo no esperaría demasiada alegría en el mercado.  El margen actual de cotización del oro se sitúa entre 928$ y 977$, y dado el tiempo que se ha invertido en este rango, dudo que una ruptura vaya a suponer un gran cambio. Por tanto, se recomienda buscar el soporte en 928$ y 905$; mientras que el nivel de resistencia se puede situar en 960$ y 977$.


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