El jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, cuyo país asume este semestre la presidencia de turno de la UE, expondrá hoy ante el Pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo sus propuestas para una mayor coordinación de las políticas económicas de los Estados miembros así como otras prioridades de la presidencia española, han informado a Europa Press fuentes gubernamentales.
Aunque Zapatero dedicará un espacio importante a abordar la actual crisis humanitaria en Haití, el grueso de su discurso estará centrado en la economía, y en concreto, en el nuevo programa económico de la UE para los próximos 10 años, la denominada "Estrategia 2020", que debe aprobarse en junio próximo, bajo presidencia española.

Zapatero intentará convencer a sus interlocutores de que si la UE quiere tener una economía lo suficientemente competitiva como para hacer frente a Estados Unidos y China es preciso que avance hacia una política económica común y, para ello, el futuro plan de crecimiento económico y de creación de empleo que sustituirá a la fallida Estrategia de Lisboa --que pretendía hacer de la economía europea una de las más competitivas del mundo en el horizonte de 2010-- tiene que dotarse de compromisos vinculantes y de medidas que actúen como incentivos.

Las ideas de España para revisar la Estrategia de Lisboa han sido motivo de polémica en el arranque de la presidencia española, después de que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero planteara imponer "medidas correctivas" a los países que incumplan los objetivos que se fijen, una opción que criticaron Alemania y Reino Unido.

El Gobierno español incide ahora en animar a los Estados miembros a que cumplan las metas que se pacten a través de incentivos y defiende que aquellos que incumplan los objetivos deban "cuanto menos" ofrecer "una explicación" que equivalga a una "cierta sanción moral", como ha explicado la vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado.

El propio Zapatero subrayó la semana pasada que "no es nada nuevo" hablar de medidas restrictivas en materia económica en la UE, y admitió que cuando se habla de incentivar algunas conductas se está, "sino castigando", ofreciendo apoyos diferentes a los Estados. También apostó por dar más capacidad de decisión a la Comisión Europea (CE) a la hora de incentivar o implementar medidas restrictivas en este sentido.

Bajo su punto de vista, uno de los objetivos de la "Estrategia 20-20" es poner en marcha algunas medidas para hacer más "eficaces" aquellos temas que fueron "cruciales" en la Estrategia de Lisboa y que, "por falta de gobernanza o de capacidad para llevarlos a la práctica", no se cumplieron.

A su parecer, esto tiene que traducirse en "más Comisión, más mercado comunitario, más exigencia" e incluso en más capacidad en manos de la Comisión para incentivar o implementar medidas restrictivas. Este debate se abrirá formalmente el próximo 11 de febrero en una cumbre extraordinaria de jefes de Estado y de Gobierno en Bruselas.

Entre las medidas de estímulo que los europeos pueden comenzar a debatir, se encuentra la posibilidad de recurrir al Fondo Social Europeo para subvencionar la formación de trabajadores e incluso de abrir excepciones a la prohibición general en la UE de recurrir a las ayudas de Estado cuando éstas sirvan para cumplir los objetivos que fije la nueva estrategia económica y esto se haga bajo la vigilancia de la Comisión Europea, según han avanzado fuentes de la presidencia española.