Vestas ha vuelto a rebajar las previsiones de beneficio para el conjunto ante una creciente competencia y la incertidumbre generada por la reforma fiscal de Donald Trump que podría rebajar significativamente los incentivos fiscales a la industria eólica.  

El beneficio operativo antes de impuestos cayó un 18% en el tercer trimestre del año, hasta los 335 millones de euros, por debajo de la previsión de 404 millones marcada por el consenso de Reuters.  Vestas ha dado una nueva previsión de ventas de 9.500-10.250 millones de euros y un margen EBIT de 12-13% comparado con la previsión anterior de 9.250-10.500 millones de euros y  12-14%, respectivamente. Esta actualización refleja un buen nivel de actividad pero también introduce algunas incertidumbres ligadas a la reforma fiscal en Estados Unidos, dice Vestas en un comunicado, refiriéndose a la nueva previsión de ingresos, de la que algunos analistas creían que se iba a revisar al alza.

La previsión del  EBIT es más baja para hacer frente a los costes  y a un entorno de competencia creciente, añade Vestas.

Los títulos de Vestas se dejan más de un 19% de su cotización, hasta las 427,30 coronas danesas. Siemens Gamesa, por efecto contagio,  se deja un 3,6% en el parqué hasta los 10,94 euros por acción. Lo hace después de que el pasado mes de octubre lanzara otro profit warning en el que además de rebajar sus previsiones de beneficios recortó su estimación sobre márgenes desde el 8% hasta el 7%. De hecho, Barclays se mostró crítico con las estimaciones presentadas por la compañía al considerarlas “poco realistas”  y añadía que “la empresa no puede respaldar que la bajada de precios de la compañía es un  problema de mercado”.