El enorme déficit público en EE.UU. debe afrontar necesariamente una significativa consolidación presupuestaria, algo que se une a la incertidumbre sobre el calendario y efectos de una desactivación de la Expansión Cuantitativa de la Fed, y la excesiva depreciación del dólar.

Durante los próximos meses podríamos ver cómo, resultado del deterioro fiscal en EE.UU., se produce algún impago de algún municipio, condado o estado relevante, aunque no pensamos que vaya a tener mayores consecuencias sobre la incipiente recuperación económica.

Desde el punto de vista fundamental Estados Unidos ha entrado en una dinámica de crecimiento más sostenible con una leve creación de empleo y el aumento de la inversión empresarial. Además, la extensión de las rebajas fiscales sostiene la renta disponible y el consumo familiar, propiciando un crecimiento del PIB algo superior al 3% durante varios trimestres, pero en el lado negativo esta medida retrasa la consolidación fiscal: déficit público del 8% todavía en 2011 y Deuda/PIB >90% lo que supone un grave riesgo a medio plazo, como ha alertado Standard & Poor’s con su revisión sobre la calificación de la deuda norteamericana, algo que no se había producido desde 1941, cuando comenzó a calificarse.

A corto plazo el panorama técnico de las bolsas es positivo y apunta a una continuación de la tendencia alcista con objetivo por encima de los 1400 puntos del S&P, por lo que recomendamos aprovechar periodos de consolidación como los actuales y cualquier corrección relevante para completar posiciones con vistas a un nuevo impulso alcista. 2011 debería finalizar claramente sobre los 1320 puntos.