El titular del Juzgado de lo Mercantil número 4 de Madrid ha declarado el concurso voluntario de acreedores del grupo inmobiliario Lábaro, con lo que se abre el plazo para que los proveedores y acreedores comuniquen las cantidades que se les adeudan. Según el auto, publicado hoy en el Boletín Oficial del Estado (BOE), Lábaro conservará la facultad de administración y disposición de su patrimonio, como contempla la nueva Ley Concursal para aquellas empresas que presenten una declaración voluntaria de insolvencia, si bien cualquier decisión estará sometida al visto bueno de la administración concursal.
En su auto del 14 de abril, el juez Miguel María Rodríguez San Vicente también designa como administradores concursales a los letrados José Eusebio Seco y Luis Pérez Gil, así como a Caja Duero por su calidad de acreedor. Los acreedores dispondrán de un mes desde la última publicación del auto del juez para comunicar los créditos contraídos con Lábaro, que solicitó el concurso voluntario de acreedores el pasado 31 de marzo por la falta de liquidez. La solicitud de concurso afecta sólo a la sociedad matriz, Lábaro Grupo Inmobiliario, que concentra la mayor parte del negocio. Negociar con los acreedores La intención de Lábaro es negociar con sus acreedores en el marco del procedimiento concursal, con el fin de alcanzar un convenio que le permita revisar su modelo de negocio y adaptar el pago de la deuda a la nueva situación del mercado, para evitar que la actual falta de liquidez deteriore el valor de sus activos. Lábaro, que controla el 12% de la inmobiliaria Parquesol, se ha visto arrastrada a una situación de falta de liquidez como consecuencia de "la crisis que afecta al sector inmobiliario" desde la segunda mitad del pasado año, según adujo la compañía el pasado mes de marzo.