Crece el debate entre los políticos de la Unión Europea acerca de si salir al rescate de Grecia por sí solos o pedir ayuda al Fondo Monetario Internaconal. El FMI posee una dilatada experiencia en apoyar a países afectados por crisis, incluidos miembros de la Unión Europea. Reino Unido recibió fondos de emergencia en 1976 y en la crisis más reciente el FMI ha socorrido a Hungría, Letonia y Rumanía. Algunos miembros de la UE creen que el caso de Grecia es diferente porque el país comparte el euro y argumentan que la ayuda del FMI podría perjudicar al prestigio de la divisa y a instituciones como el Banco Central Europeo, con apenas una década de antigüedad.