Un alto directivo de UBS dijo hoy que el banco no dará a Estados Unidos los nombres de los dueños de 52.000 cuentas que su Gobierno reclama bajo sospecha de evasión de impuestos porque violaría las leyes de Suiza. Mark Branson, director financiero del departamento de gestión de activos internacionales de la entidad, defendió las acciones del banco y dijo que la disputa debe pasar de los tribunales a las negociaciones entre los Ejecutivos de Estados Unidos y Suiza.
El fisco estadounidense "intenta resolver esta cuestión diplomática en una corte, lo que no es ni productivo ni adecuado", dijo Branson en una comparecencia ante un subcomité de investigaciones del Senado.

UBS ha entregado al Departamento de Justicia de Estados Unidos los nombres de unos 300 clientes estadounidenses a los que ayudó a evadir impuestos y ha accedido a pagar una multa de 780 millones de dólares.

Pero el Servicio de Recaudación de Impuestos estadounidense (IRS, por sus siglas en inglés) no se ha contentado con eso y ha presentado una demanda civil contra el banco para obtener los datos de otras 52.000 cuentas, que contienen unos 14.800 millones de dólares en activos, a lo que se niega la entidad.

"UBS no puede divulgar información al IRS que pondría a sus empleados en un riesgo grave de afrontar una acusación penal de acuerdo con la ley suiza", dijo Branson.

Por su parte, el senador demócrata Carl Levin, el presidente del subcomité, criticó al banco por "conspirar para cometer delitos" en Estados Unidos.

Levin arremetió además contra el Gobierno de Suiza, al que acusó de "cinismo" porque, "en lugar de condenar la mala conducta de UBS, condena los intentos de Estados Unidos por obtener los nombres de todos los clientes estadounidenses del banco con cuentas suizas ocultas".

También testificó en la audiencia Doug Shulman, el jefe del IRS, quien afirmó que en medio de la actual crisis económica "es un escándalo que personas ricas sigan ocultando bienes en el extranjero y evadiendo impuestos, es una afrenta a los contribuyentes honestos".

Shulman señaló que el Gobierno del presidente Barack Obama sopesa medidas para mejorar la detección de estos delitos y pidió al Congreso que amplíe el plazo durante el cual el fisco puede abrir investigaciones a estadounidenses por la falta de pago de sus impuestos.

En su intervención, Branson dijo lamentar "profundamente" las violaciones de la ley estadounidense llevadas a cabo por UBS y señaló que la entidad ha cerrado las cuentas de 14.000 individuos.

El Gobierno de EE.UU. mantiene que el banco ayudó a estadounidenses ricos a abrir empresas "fachada" en paraísos fiscales para evadir impuestos.

UBS presuntamente entrenó a sus empleados para evitar que las autoridades estadounidenses detectaran las operaciones mediante el uso de portátiles con códigos cifrados, fundaciones y tarjetas de crédito extranjeras, según documentos presentados en la audiencia.