UBS, el primer banco suizo y el más afectado del mundo por la crisis de los créditos de alto riesgo de EEUU, envió esta semana una carta con disculpas y explicaciones a 2,5 millones de personas, la totalidad de sus clientes particulares en Suiza. La carta fue enviada después de que el pasado martes UBS volviera a dar malas noticias a los inversores al confirmar que tuvo pérdidas de 11.535 millones de francos (unos 7.000 millones de euros) en el primer trimestre de 2008 y pronosticar que las condiciones difíciles se mantendrán a lo largo del año. En la misiva, la entidad, que ya ha acumulado pérdidas de más de 10.000 millones de euros y ha depreciado su valor en 23.000 millones, dice que entiende "los temores y la decepción que han podido causar las informaciones que hemos publicado las últimas semanas y meses".
Asegura que está haciendo todos los esfuerzos para retomar el rumbo y agradece la fidelidad de los clientes "en estos tiempos difíciles". "Su confianza nos es esencial. Estamos desplegando todos nuestros esfuerzos para aportarle los valores que nos son caros", afirma la carta, en la que se asegura que los consejeros del banco están a disposición de los clientes para explicar todos los detalles de esta crisis. El envío de la carta y el tono de "mea culpa" ha sorprendido a algunos expertos y observadores, que están divididos entre la conveniencia o no de la medida. UBS ha reconocido que la crisis de los últimos meses ha provocado algunas retiradas de fondos por parte de clientes, aunque no ha dado cifras y ha asegurado que no se trata de sumas enormes.