Los países de la eurozona no tienen problemas de solvencia a pesar de sus crecientes déficit presupuestarios, pero si no consiguen planes de recorte de la deuda creíbles corren el riesgo de no registrar una recuperación económica, indicó el sábado Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo.
"En la eurozona hay principalmente un problema de confianza, pero no de solvencia", dijo Trichet en una entrevista para el canal de televisión francés LCI. Si los hogares y las empresas no confían en que los gobiernos puedan devolver las cuentas públicas a un patrón sostenible, se corre "el riesgo de perder (...) la recuperación económica", agregó.

La última proyección oficial sobre la creciente deuda pública de Europa fue publicada a principios de mes por la Comisión Europea, que previó que la deuda estatal total en la eurozona aumentaría al 84% del Producto Interior Bruto anual en 2010, desde el 69% del año pasado.

Según el pacto de estabilidad y crecimiento de la UE, los países del bloque deben mantener sus déficit públicos por debajo del 3% del PIB. La comisión ha dicho en el pasado que los países miembros pueden superar este límite temporalmente en tiempos de crisis económica, pero también ha amonestado a varios países -como Polonia, Lituania, Rumanía y Malta- por permitir que sus déficit crezcan demasiado.

Trichet señaló que la eurozona tiene un gasto público mayor que otros países industrializados y que los esfuerzos deben centrarse en vigilar estrechamente el gasto público. "Es importante (...) revisar las prioridades del gasto", indicó y en el caso de los países cuyo gasto ya es elevado, la atención debería centrarse en reducir el flujo de salida del dinero público.