Y largos, por contraposición, en la renta variable estadounidense y de países emergentes. Los denominados BRICS –entre los que se encuentran Brasil y China- siguen siendo los estandartes de la esperanza frente a la crisis de la periferia europea y las dudas que planean sobre la recuperación de Estados Unidos. Y no se descarta una corrección en cualquier momento y casi por cualquier excusa para la toma de beneficios. 

En la presentación de sus perspectivas trimestrales sobre este 2012, el director de Estrategia de JP Morgan Asset Management, Manuel Arroyo, reconoce que “cualquier razón será buena para que se produzca una corrección en el mercado”. La bonanza de la renta variable en los primeros tres meses del año ha sorprendido también a los expertos de JP Morgan AM a tenor de revalorizaciones en el entorno del 10%-20% vividas en las principales plazas bursátiles. Arroyo enumera tres factores clave que han determinado el buen rumbo del mercado: en primer lugar, las subastas realizadas por el Banco Central Europeo, cuyo efecto sobre el mercado ha sido muy superior al esperado y que han servido para “ganar tiempo”; los últimos datos macroeconómicos publicados en Estados Unidos de los que “el mejor ejemplo” ha sido, según el analista, “el dato de empleo” que se reflejará “en un mayor consumo, principal motor de crecimiento de Estados Unidos” y, en tercer lugar, Arroyo alude al cada vez menor “riesgo de impago por parte de Grecia, aunque seguirá generando dudas a medio plazo y ya se empieza a hablar de Portugal”. En este sentido, la banca española podría estar temiéndose un escenario aún peor. Al hecho de contar con el apellido ‘España’ se le sumaría ahora el de ‘Portugal’ cuyo efecto comenzará a sentirse, si es que se produce, este año y no en 2013, momento en que podría necesitar un nuevo plan de ayuda.

Pese a todo, las bolsas se encuentran en “un rally que entra en una fase un poco más madura” en la que los inversores empiezan a colocarse más “a medio plazo”.


Sobreponderar Estados Unidos & BRICS
Se mantiene la tendencia de estar comprados en Estados Unidos frente a la renta variable del viejo continente. Ahora bien, Manuel Arroyo reconoce que “preocupa” la evolución de su economía “a partir del próximo año. En los años de elecciones nunca se han adoptado acuerdos fundamentales y el problema son los recortes a los que se deberá enfrentar el nuevo gobierno” que salga de los comicios del mes de noviembre donde está aún por ver qué candidato republicano se disputará la presidencia de la Casa Blanca con Barack Obama.

Además, la temporada de resultados llegada a su fin ha dejado un sabor agridulce. “Los resultados no han sido malos, aunque el crecimiento es mucho menor y más aún si se quitan (del cómputo) compañías como Apple”, asegura Arroyo que apunta a una media en el incremento de beneficios de entre un 10% y un 12%. “El hecho de que las compañías no sean capaces de generar beneficios” se debe a ajuste de los costes laborales que repercute en que cada trabajador ha pasado a cobrar más con lo que también se repuntaría el consumo.

“En renta variable apostamos por Estados Unidos y mercados emergentes. En el caso de Europa, por Europa Central frente a la periferia”, afirma. Economías en desarrollo como los BRICS, clara apuesta de JP Morgan AM, con especial hincapié sobre Brasil y China.

La caída del crecimiento de la economía brasileña hasta tres veces por debajo de lo previsto en 2011 no ha ahuyentado a los inversores. Brasil y China reúnen las condiciones y “políticas monetarias expansivas, como en el caso de la bajada de tipos se acaba de producir en Brasil”.


Cartera: commodities y divisas
La tensión creciente en Irán es el factor desestabilizador que podría seguir manteniendo al alza el precio del barril de crudo, pero “dejando de lado esto, no vemos motivos para que pudiera subir”, afirma Arroyo cuando el Oil Texas cotiza rozando los 107 dólares y el Brent se encuentra por encima de los 125 dólares.

Respecto a la distribución de la cartera, JP Morgan AM insiste en “invertir a largo plazo” en terreno de materias primas “porque a corto están influenciadas” por inversores cortoplacistas. Además, Arroyo destaca la “descorrelación que existe entre las commodities y el resto de activos y la correlación, sin embargo, con la inflación.”

En el caso de las divisas, los gestores la misma posición de meses anteriores: “largos en dólar” y a la espera de nuevas noticias.