El grupo francés Thomson ha anunciado que sus ventas bajaron un 11% en el primer trimestre del año, hasta los 1.016 millones de euros, frente a igual periodo de 2007, lo que, "sumado al contexto económico y financiero" complicado, ha llevado a la empresa a proponer no pagar el dividendo previsto. A la vista del descenso de las ventas, Thomson asegura que su dirección estudia una serie de acciones para simplificar su organización y mejorar su rentabilidad, con el objetivo de reducir los costes operativos en unos 50 millones de euros en el conjunto del año.