La bolsa española se repliega ligeramente tras haber intentado atacar la cota de los 14.800 puntos en la última sesión. El Ibex 35 se deja en la apertura un moderado 0,23 por ciento y se coloca en los 14.755 puntos, con Telefónica y Ferrovial como principales exponentes de los recortes. El cierre alcista del Nikkei japonés y la percepción –más o menos irreal- de que lo peor de la crisis crediticia ya ha pasado no consiguen animar a los inversores, que optan por una sana recogida de beneficios. La compras discretas se imponen en cambio en el resto de plazas europeas.
Los inversores parecen tener claro que lo peor de la crisis ya ha pasado y que hemos tocado fondo. Eso explica los repuntes de los últimos días y, tras ese tono positivo, los expertos recuerdan que es “sano” que se consoliden posiciones y que hoy veamos una recogida de beneficios. Y, efectivamente, las ventas llegan, pero son tímidas. La compañía más perjudicada es Ferrovial, después de criticar las tarifas propuestas por las autoridades británicas en los aeropuertos del país, en los que opera a través de su filial BAA. Y no sólo eso, también ha advertido de que podrían poner en riesgo sus planes de refinanciación y de inversión en los aeropuertos. Se deja la compañía un 2,25 por ciento. Le siguen las acciones de Sogecable, que ceden más de un punto porcentual, mientras que el siguiente más perjudicado es uno de los grandes: Telefónica, con retrocesos del 0,88 por ciento. Pero el Santander y Repsol también se colocan entre los números rojos. La entidad bancaria cede un 0,4 por ciento, mientras que la petrolera baja en los primeros compases del día un 0,20 por ciento. Y entre los peores del día se coloca Sacyr Vallehermoso, que corrige un 0,4 por ciento. Purga escasamente los excesos de la última sesión en la que se disparó más de un 8 por ciento ante las noticias de que podría salir de la francesa Eiffage, que tantos desvelos le ha dado en los últimos tiempos.