A estas alturas nadie duda de que Telefónica esta de moda en bolsa. Y las perspectivas no pueden ser mejores: al incremento de participación que ha hecho su presidente César Alierta se une su compromiso de elevar su dividendo a un euro por acción con la promesa de un beneficio neto de 11.000 millones para 2010. Las casas de valores acumulan recomendaciones de compra sobre los títulos de Telefónica y los expertos manejan un potencial de revalorización cercano al 26% para lo que resta de año. Pero ¿es buen momento para tener las matildes en cartera?. A pesar de su revalorización, los títulos de la operadora deciden tomarse un respiro y ceden al cierre un tímido 0,14% hasta los 21,51 euros. Algo que para muchos expertos es una estrategia para acumular títulos mientras que otros lo ven como el momento adecuado para salir de la operadora.
La última revisión de Telefónica llega de la mano de Ibersecurities. El banco de inversión considera que Telefónica vale cerca de 130.000 millones de euros y ha fijado el precio objetivo de la operadora en 27 euros, lo que supondría un potencial de subida del 25,9% respecto a los 21,30 euros en los que cotiza actualmente en el mercado. La noticia no puede ser más positiva para la operadora y concretamente para César Alierta, que ha dejado claro su compromiso con la compañía al aumentar su participación hasta el 0,08% en una inversión cercana a los 40 millones de euros. Esta operación es muy sugerente pues, en opinión de Paula González Escalada, analista de Selftrade, “ver a los mismos gestores de la compañía incrementar su participación da seguridad y confianza” en la misma. Buenas perspectivas, excelente reacción bursátil Una confianza de la que presumió Telefónica la semana pasada en la celebración del Investor Day (día del inversor). Las previsiones de Alierta se basan en alcanzar un beneficio espectacular de 11.000 millones de euros en 2010, casi el doble de los conseguidos en 2006, gracias a una poderosa generación de caja y unas inversiones moderadas. Pero el punto fuerte ha estado en adelantar en un año el compromiso de pagar un dividendo de un euro por acción, duplicando así el abonado en 2005. Y si las cifras y previsiones de la operadora son sorprendentes más lo ha sido la reacción de los títulos en bolsa. La semana pasada Telefónica acumuló un 11% de subida y ha sido considerada como “valor refugio” en la crisis financiera que ha penalizado a los mercados en los últimos meses. De hecho, la operadora acumula una revalorización anual del 33,62% frente al 7.88% de rentabilidad que acumula su índice español de referencia Ibex 35. Título alcista y ¿buenas recomendaciones? Con este escenario, las recomendaciones no se han hecho esperar. Citigroup considera que hay que “comprar” títulos de la operadora con un precio objetivo de 26,50 euros, desde los 19 euros estimados anteriormente. El banco de inversión estadounidense asegura que esta mejora “es gracias a sus previsiones” y considera que tiene un potencial de revalorización del 20%. Morgan Stanley además ha reconocido que ha vuelto a poner a Telefónica en el top de la industria. Aunque desde Nordkapp, aún no cuentan con un precio objetivo actualizado, les gusta la compañía y creen que es “la mejor teleco de Europa”. Aún con todo, José Lizán entiende que “al haber roto los 20 euros puede tener unas sesiones bastante alcistas”, por lo que recomienda aprovechar cualquier recorte que pueda tomar la acción para tomar posiciones. Alberto Rodríguez, director de renta variable de Hermanos Moro AF considera que hay que “seguir la resistencia de los 20 euros”, que no ve muy difícil superar “porque va de cabeza hacia los 24 euros”. Es un título “que hay que tenerlo en cartera por mucho tiempo”. De este optimismo no parece contagiarse Leonardo Lara, gestor de fondos de Metagestión, quien destaca que la operadora presidida por César Alierta hará depender sus ingresos cada vez más de la parte de telefonía móvil -que ahora mismo representa un 55 por ciento de los ingresos, frente a un 21 por ciento de la parte fija-. También destaca el peso que va a tener la banda ancha, con lo que "poco a poco se está pareciendo a otras competidoras europeas, como es el caso de Deutsche Telekom". El problema es que cree que todo esto está muy descontado en el precio, por lo que no entraría en Telefónica e, incluso aprovecharía los repuntes para deshacer posiciones. El motivo es que ve oportunidades mejores en sectores que se han quedado más atrás y que tienen mayor recorrido.