La agencia de calificación crediticia Standard & Poor's (S&P) ha revisado a la baja la calificación de la banca griega en su conjunto, ya que considera que los riesgos económicos para las entidades del país han aumentado debido a "las bajas perspectivas de crecimiento y a las debilidades estructurales, a una mayor vulnerabilidad en la salida de capitales y a un mayor riesgo del crédito".