Standard & Poor's Ratings Services redujo las calificaciones crediticias de 18 bancos estadounidenses, y colocó a cinco de ellos en territorio especulativo, o "chatarra" tras señalar que el futuro del sector financiero no será tan bueno como el pasado.  "Las condiciones operativas para el sector se volverán menos favorables que en el pasado, y se caracterizarán por una mayor volatilidad en los mercados financieros durante los ciclos crediticios y por una supervisión regulatoria más estricta", señaló la agencia calificadora.  Las medidas forman parte de una evaluación iniciada en noviembre por S&P sobre los riesgos para el sector bancario estadounidense.