El gigante japonés de la electrónica Sony perderá unos 305,4 millones de euros en su división de videojuegos en el presente ejercicio. Lo ha confirmado un ejecutivo de la compañía, que además ha apuntado que la recuperación no llegará hasta el lanzamiento de nuevos juegos para la consola PS3.
Sony anunció ayer que sus pérdidas en el último trimestre de su ejercicio fiscal se ampliaron hasta los 67.600 millones de yenes (413 millones de euros), principalmente por los costes de lanzamiento de la PS3. No obstante, la empresa estima que su beneficio para el ejercicio en curso alcanzará un récord de 320.000 millones de yenes (1.955 millones de euros). El vicepresidente senior de Sony, Takao Yuhara, ha señalado que las ventas de televisores de pantalla plana y cámaras fotográficas digitales continuarán impulsando la facturación de Sony. Sin embargo, Yuhara ha reconocido que, aunque las pérdidas de la PS3 se reducirán a la par que los costes de producción durante el presente ejercicio, el asunto principal está relacionado con la producción de juegos atractivos para la nueva videoconsola que exploten completamente las posibilidades tecnológicas de la PS3. Además de los elevados costes de lanzamiento de su nuevo modelo de videoconsola, Sony ha tenido que encarar la creciente competencia en el sector de los videojuegos, especialmente por parte de su rival Nintendo, que con el lanzamiento de su consola Wii alcanzó los 5,84 millones de unidades vendidas hasta el 31 de marzo de 2007, frente a los 5,5 millones de videoconsolas PS3 de Sony.