Sony Ericsson cerró el 2010 con un beneficio de 90 millones de euros en 2010, saliendo así de pérdidas.
El fabricante de teléfonos móviles sueco-japonés Sony Ericsson ganó 90 millones de euros en 2010, frente a una pérdida de 836 millones un año antes. El éxito de la nueva línea de teléfonos de alta gama y la mejora en la estructura de costes fueron los factores principales componentes positivos de sus cuentas.