La cadena hotelera Sol Meliá cerró el ejercicio 2009 "en beneficios en línea con las expectativas del mercado", lo que constituye "una gran noticia" teniendo en cuenta la coyuntura económica y convierte a la compañía en una de las pocas del sector que no cerrará el año en negativo, según adelantó hoy el vicepresidente y consejero delegado del grupo, Gabriel Escarrer, en el marco de una rueda de prensa celebrada en Fitur.
De cara al presente ejercicio, lo importante es "preservar al máximo" el balance de la hotelera, motivo por el cual se han limitado las inversiones a 40 millones de euros para el mantenimiento preventivo de los establecimientos, frente a los 90 millones de euros que se invirtieron en 2009, explicó Escarrer, quien no obstante, señaló que 50 de estos millones de euros corresponden a inversión en proyectos anteriores que no se podían dejar inacabados.

Con el objeto de preservar "el sólido balance"del grupo, no está planificado hacer ninguna apertura en propiedad durante los próximos dos años, sino que las 25 que están previstas se realizarán en un 83% a través de contratos de gestión y el resto en un 'mix' de franquicia (marcas Sol Melía y Tryp) y alquiler, una opción que se explorará "siempre a precios razonables". Escarrer calcula que Sol Meliá realizará una apertura por mes, según el ritmo previsto.

Con respecto al comportamiento de las reservas, Escarrer señaló que hay regiones económicas que se han comportado mejor que otras. "Las que tienen dependencia del mercado emisor norteamericano las perspectivas son más alentadoras que en el resto del mundo", resumió el hotelero, quien habló de perspectivas buenas en el caribe, incluido Cuba, en Latinoamérica y especialmente en Brasil, donde se está activando el volumen de reservas.

INCERTIDUMBRES EN ESPAÑA

En Europa, las perspectivas son mejores que en 2009, pero en España persisten "incertidumbres" debido a el segmento urbano. Como noticias esperanzadoras, Escarrer señaló que quizás la presidencia española semestral de la UE dé impulso a los ingresos como consecuencia de la celebración de eventos en ciertas ciudades. Con respecto al segmento vacacional, la tendencia general es "ligeramente mejor" que en 2009, pero persisten las dudas debido al público británico, que por la debilidad de la libra esterlina frente al euro se decanta por países sin moneda comunitaria, como Turquía y Egipto.

Con respecto al mercado asiático, Escarrer se mostró muy esperanzado gracias a la apertura del primer hotel español en Shanghai, el Gran Meliá en el que se han invertido 250 millones de euros y que se inaugurará oficialmente la semana que viene. Las expectativas del nuevo establecimiento son muy alentadoras debido a la cercanía de la Expo de Shanghai, que se espera que atraiga a cerca de 70 millones de visitantes.

Además de la inversión en el hotel asiático, "la guinda del pastel", según lo calificó Escarrer, Sol Meliá invirtió otros 67 millones de euros en el Gran Meliá Roma, cuya apertura aún no esta lista porque depende de la coordinación con la administración italiana al albergar restos arqueológicos que serán expuestos en el mismo establecimiento. La inversión en el Gran Meliá Creta se situó en los 50 millones de euros.

Con respecto al nivel de reservas del primer trimestre de 2010, Escarrer destacó que aun es muy pronto para calcular, porque cada vez más hay reservas de última hora, aunque en principio "no hay indicios" de que vaya a registrarse un empeoramiento, es mas ,el nivel será mejor, "aunque hay que tener un optimismo cauteloso".

Escarrer quiso recordar que tiene garantizados todos sus compromisos financieros de cara a los dos próximos años gracias a la emisión de bonos convertibles y a la emisión de acciones preferentes con el Gobierno de Puerto Rico, lo que permite al grupo centrarse en su estrategia, ya que "no tiene que ir apagando fuegos por problemas de caja".