El BCE no sorprende y deja el precio del dinero en el actual 1%. La entidad que preside Mario Draghi sin embargo, tendrá que dar alguna noticia positiva a los mercados – a juicio de los expertos – si quiere que tanto los mercados de deuda y de renta variable se tranquilicen. El mandatario de la entidad europea hablará en la posterior rueda de prensa a las 14.30 horas.
Una decisión más que descontada por el mercado: el BCE matiene tipos en el 1%. Sin embargo, la atención está puesta, hoy más que nunca, en las palabras que dé Mario Draghi sobre las medidas que tomará para relajar la tensión de los mercados de deuda. Josep Pratas, director de gestión de patrimonios de Ahorro Corporación asegura que “el mandatario tendrá que dar confianza a los mercados diciendo que comprará bonos si es necesario. Eso sería bueno, sobre todo is confirma que no dejará caer a los países europeos. Puede ser más beneficiosa una buena declaración que una bajada de tipos”.

Luis Francisco Ruiz, analista de Estrategiasdeinversion.com reconoce que “el escenario de recesión ha pasado a ser una realidad y el BCE no encuentra justificación en una presión al alza en precios ligada al crecimiento económico o por el lado de la demanda de bienes”. Eso sí, con los tipos de interés en mínimos históricos en Alemania debido a la búsqueda de refugio, una bajada en el tipo de intervención del BCE tendría poco impacto en su curva de tipos pero si concedería un respiro a los países de la periferia”. Esta vez no ha sido, pero ¿dejará la puerta abierta a posteriores rebajas? Tendremos que esperar a las 14.30 horas.

Según ha declarado Mario Draghi en su discurso posterior a la reunión del BCE, "la inflación probablemente se mantendrán por encima del 2% en 2012". Sin embargo, en el horizonte relevante para la política (monetaria del BCE), "esperamos que la evolución de los precios siga en línea con la estabilidad de los precios". El BCE considera que las presiones inflacionistas son "limitadas".

Además, Draghi afirma que existen ya signos de estabilización "a un nivel bajo", por lo que, "en lo que queda de año se espera una recuperación gradual".

Según el BCE, no es incompatible el control presupuestario con el crecimiento. De hecho, Draghi ha afirmado que la subida de impuestos es la medida más fácil para mejorar la situación de las economías europeas en problemas. En un guiño a la política de Mariano Rajoy, comenta que "no albergamos dudas sobre que España tomará las acciones, con la celeridad y tranpsarencia, necesarias para mejorar la situaciónd el sistema finanicero español".

El discurso de Draghi respecto a una posible nueva inyección de liquidez a los bancos -programas LTRO- es poco clarificador. No obstante, ha declarado que "es pronto para decir que los efectos de los LTRO se han esfumado, pues necesitamos tiempo para observar cuáles son los efectos. De momento, se ha evitado una crisis crediticia importante, la oferta del crédito es menos densa, se ha reforzado la base de depósito de los bancos, el ritmo de crecimiento M3 se ha mejorado y sigue habiendo una reducción de indicadores como la incertidumbre, la volatilidad y los diferenciales".