El grupo tecnológico alemán Siemens quiere desprenderse de la fábrica en Praga de su división de movilidad y estudia venderla para reestructurar las actividades de esta unidad en Europa. Según ha informado Siemens en un comunicado de prensa, la división de movilidad debe ser competitiva a largo plazo y, como ya anunció recientemente, desaparecerán 1.800 empleos en las áreas de construcción y producción en todo el mundo. La compañía quiere desprenderse de la factoría que tiene en Praga con 950 empleados como muy tarde a finales del año fiscal 2008/09 y considera que venderla es "una opción".