Siemens logró en el tercer trimestre un beneficio de 2.084 millones de euros, frente a los 1.571 millones de hace un año, gracias a la sólida evolución de sus divisiones de energía e industria, que le permitieron superar de esta forma los 1.728 millones de euros que estimaban de media los analistas. El beneficio operativo ascendió a 1.143 millones de euros, por encima de los 822 millones de euros de hace un año y de los 942 millones de los analistas y además el grupo confirmó sus previsiones de 2008, que suponen que los ingresos crezcan al doble que el PIB global y el beneficio operativo iguale el nivel de 2007.