Se trata de un sector bastante atomizado, con un gran número de competidores, que en los últimos años se han visto multiplicados con las compañías low-cost.

Por otro lado influyen factores como la evolución del crudo, la caída de la demanda y otros costes como la financiación de los aviones, o los seguros que provocan que el coste por pasajero se haya incrementado, haciendo que algunas rutas provoquen pérdidas, sobre todo las de corto y medio recorrido.

Creemos que hay que seguir evitando el sector en el corto plazo, aunque la concentración del mismo vía alianzas/fusiones entre aerolíneas americanas – europeas – asiáticas puede ser un buen catalizador para algunas compañías como Lufthansa e IAG. Aún así la presión continuará por el momento.

Si queremos tener presencia en este sector pensamos que la mejor opción sería estar de forma indirecta, es decir, a través de los fabricantes de aviones que han cerrado un año 2011 muy bueno, como ha sido el caso de EADS.

Julian Coca, gestor de renta variable de Inversis Banco