La familia Sanahuja, ex accionista de control de Metrovacesa, ha confirmado que destinó préstamos de esta inmobiliaria para cubrir necesidades corporativas de su grupo empresarial, según consta en la información adicional a la auditoría de 2008 de Metrovacesa remitida por la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). La deuda de 234 millones de euros que los Sanahuja tenían con Metrovacesa desde comienzos de 2008 quedó ya saldada el pasado mes de febrero.  Para ello, la familia de promotores catalanes entregaron a la inmobiliaria activos de su propiedad por 141 millones de euros y un pago en efectivo de 92 millones.