La pasada semana se produjo la mayor salida de fondos de Estados Unidos desde julio, según apuntan en un reciente informe los analistas de Morgan Stanley. Detrás de este movimiento se encuentran los fondos y ETFs que invierten en bonos.
Pero los afectados no han sido sólo los instrumentos que invierten en renta fija, sino también la renta variable. Según estos analistas, los fondos que compran renta variable doméstica en Estados Unidos han sufrido salidas por primera vez en 10 semanas.



La noticia coincide justo con un momento en el que los bajistas comienzan a tomar posiciones en la bolsa estadounidense, según explica hoy el departamento de análisis de Estrategias de Inversión. (Ver noticia

Por el contrario, los fondos que han recibido más entradas han sido los monetarios.

También ha sido significativa la salida semana de ETFs. Se trata de la mayor salida desde septiembre de 2011.