Sacyr cancelará los 1.713 millones de euros de la deuda que adquirió para comprar el 33,32% de Eiffage mediante los ingresos de 1.955 millones que prevé obtener con la venta de esta participación, según informaron fuentes del grupo a Efe. No obstante, la plusvalía que obtendrá Sacyr con la venta de los 31 millones de títulos de Eiffage ascenderá a 31 millones de euros, dado que venderá su participación a 63 euros por acción, lo que supone un euro más de lo que le costó a la española cada título de la francesa.
Por otro lado, con esta venta la constructora española también dejará de registrar el beneficio que obtenía gracias a su presencia en Eiffage (que en 2007 ascendió a 273,5 millones de euros) así como el dividendo que reparte la francesa entre sus accionistas (que el año pasado fue de un euro neto). Sacyr anunció ayer que ha pactado la venta de su participación en Eiffage con un grupo de inversores franceses entre los que se encuentran el organismo financiero estatal francés (CDC), dueño ya de un 8,5% de Eiffage, así como las aseguradoras AXA, CNP, AGF y Groupama, y posiblemente, el banco BNP Paribas. Este anuncio se produjo horas después de que saliera a la luz el dictamen de un juez francés que ordenaba el embargo de su participación en Eiffage, por los rumores del mercado. No obstante, según informaron fuentes de la empresa que preside Luis del Rivero, tanto Sacyr y Eiffage como los futuros compradores mostraron su disposición a pedir el desbloqueo de la participación. A pesar de que aún no es posible precisar cuándo se ejecutará el acuerdo, fuentes de Sacyr manifestaron su deseo de que suceda "lo antes posible", una vez que se solucionen algunos aspectos legales que quedan pendientes. "Para nosotros supone el fin de un proceso de incertidumbre", aseguraron desde Sacyr, compañía que ha liderado las subidas del Ibex a la apertura del mercado y cuyos títulos se alzaron a medio día el 0,93% hasta los 22,79 euros. Este acuerdo pone punto y final a más de dos años de contenciosos entre las dos compañías, en los que han existido demandas judiciales, intentos frustrados de opa e intervenciones de Bruselas, aderezado con un rosario de malas relaciones personales e institucionales.