La aerolínea de bajo coste irlandesa Ryanair registró en el primer trimestre de su ejercicio fiscal, que finalizó el pasado 30 de junio, un beneficio neto de 136,5 millones de euros, lo que supone multiplicar casi por siete los 21 millones de euros contabilizados en el mismo periodo del ejercicio anterior.

La 'low cost' explicó en un comunicado que este crecimiento fue posible gracias al descenso del precio del petróleo, que permitió a Ryanair recortar un 42% su gasto en combustible hasta los 214 millones de euros.