La asamblea general de la Caja Rural de Granada ha aprobado hoy su adhesión al Sistema Institucional de Protección (SIP), un mecanismo de apoyo y defensa mutua entre las cajas rurales que lo integren, que aportan una parte de sus recursos para garantizar la liquidez y solvencia de todos sus miembros. El SIP permitirá así a las entidades que lo formen protegerse unas a otras sin perder "altos" estándares de solvencia y liquidez, ha informado hoy Caja Rural de Granada en un comunicado. Este sistema, que ya se aplica entre entidades financieras alemanas y suizas, no representa una fusión porque las cajas integrantes mantendrán su forma jurídica, su capacidad de decisión y su independencia económica, según las fuentes. EL SIP se enmarca en los servicios que la Asociación Española de Cajas Rurales -que cuenta con cerca de 70 miembros- ofrece a sus asociados, como la contratación de una misma compañía aseguradora y del mismo servicio informático