Después de dos semanas consecutivas de recortes que apoyaban un escenario correctivo a modo de continuidad del movimiento bajista iniciado el pasado mes de noviembre, después de que el “efecto contagio” alcanzase máximos ante los insistentes rumores que apuntaban la necesidad inmediata de Portugal de solicitar ayuda formal; después de todo, el Ibex cierra una semana de avances del 8,62%. Todo, a pesar de que la confluencia de subastas de emisores periféricos durante la semana, hacía presagiar una semana complicada. 


Así, a pesar de la complicada semana que nos aguardaba, la intervención del BCE comprando deuda de los países con problemas, la reanudación de las negociaciones para formalizar medidas que permitan la estabilidad de la zona euro y el apoyo recibido desde China, Japón y ahora también Rusia, propiciaron un excelente ambiente que permitió unos resultados aceptables en las subastas de los emisores de la periferia europea. De este modo, se espantó al fantasma de la periferia y del “efecto contagio”. La prima de riesgo española se relajó de forma importante, la subasta de bonos a cinco años que tenía lugar la semana pasada alcanzó casi el máximo previsto y la que tenía lugar ayer, además de una sólida demanda, logró detener el creciente coste de financiación. Sin duda, buenas noticias.

El impacto sobre la renta variable también fue notable. Sólida recuperación encabezada por el sector bancario; el sectorial que había sido duramente castigado cuando la crisis de la periferia se recrudecía. El selectivo español no solo logró anular la debilidad existente, sino que además, consiguió romper al alza la zona de neutralidad, activó el escenario alcista, testeó el primer objetivo de los 10.400, y ahora, con el buen arranque de la semana, cotiza por encima del mismo testeando el segundo objetivo alcista. Así, superada con claridad la referencia de los 10.400, me interesa ver si el Ibex 35 cuenta con fuerzas suficientes para seguir escalando posiciones que permitan seguir alcanzando resistencias superiores.




Como pueden observar en el gráfico anterior, el siguiente objetivo alcista lo establecemos en los 10.550-10.600 y ciertamente, superarlo tendría implicaciones alcistas con objetivo en los 10.980 inclusive los 11.400 ya que se confirmaría la ruptura de la tendencia bajista de largo plazo iniciada en diciembre de 2.007.

Así, mientras lo permita la tranquilidad, disfruten de los avances pero teniendo en cuenta la proximidad al objetivo alcista señalado y su trascendencia en el medio y largo plazo. Mantengan la alerta si los 10.550-10.600 se le resisten demasiado al Ibex porque si es así, podríamos estar ante un posible techo de mercado y ya saben que las malas noticias volverán a llegar desde la economía, la situación de las cuentas públicas... No obstante, no piensen ahora en ello (la intención de recordarlo es que no se nos olvide cual es la situación de fondo) porque no esperamos recortes significativos en la medida que el selectivo español mantenga su cotización por encima de los 10.050.