La bolsa española sólo mira hacia arriba y no se para ni siquiera a tomar aliento. A pesar de la rebaja de la previsión de crecimiento de la eurozona que ha realizado el FMI, los inversores no se achantan y se apoyan en los buenos resultados empresariales para continuar con las compras. El Ibex 35 suma en la apertura un 0,3 por ciento para colocarse en los 15.478 puntos, pero pronto los repuntes se aceleran y llevan al selectivo del contínuo por encima de los 15.500 puntos. La renta variable española se ve espoleada por Repsol y por Bankinter, que celebra la mejora del 77 por ciento en sus resultados hasta septiembre. El resto de plazas europeas comienzan el día en positivo, mientras el euro alcanza las 1,425 unidades en su cambio con el dólar y el futuro del crudo ligero estadounidense acaricia los 88 dólares.
Los inversores no toman en cuenta las noticias negativas. Lejos de inquietarse por el desconocimiento de hasta dónde llega la crisis de crédito y de replegarse ante la rebaja en 4 décimas de la previsión de crecimiento realizada por el FMI para la eurozona continúan con las compras. Tampoco se asustan ante los altos precios del crudo y se fijan en los buenos resultados empresariales que estamos conociendo. El responsable de este nuevo tirón del Ibex 35 - que ha recuperado desde hace un mes más de un 12 por ciento- es Repsol que suma un 3 por ciento y se ve superado tan sólo por Bankinter, al celebrar con alzas superiores a los tres puntos porcentuales sus resultados hasta septiembre. La entidad ha logrado un beneficio neto de 314,6 millones de euros durante los nueve primeros meses del año, lo que supone un incremento del 77,7 por ciento respecto al mismo período del año anterior. Los resultados están en línea con lo esperado y no incluyen las cuentas no recurrentes ni la incorporación del 50 por ciento del negocio conjunto que ostentaba Capital One.