Mientras las ventas de la cadena se desploman y el Consejo da su visto ‘bueno’ a la OPA del ruso Fridman, los pequeños inversores de DIA están en la encrucijada. Esto es lo que opinan los expertos sobre lo que harían en su lugar.

DIA cotiza prácticamente plana en el Mercado Continuo después de que el Consejo de Administración de la cadena de supermercados haya avanzado una caída del 4,3% de las ventas comparables del primer trimestre del año. El negocio va empicado y la única aparente salvación pasa por la opa rusa de LetterOne que parecía no convencer a nadie. Sin embargo, el sueño de la llegada de ‘caballo blanco’ que venga con un fajo de billetes dispuesto a mejorar la oferta rusa no parece prosperar.

¿Qué hacer?

Este miércoles el Consejo de Administración ha emitido finalmente una opinión favorable y por unanimidad a la Oferta Pública de Adquisición (OPA) presentada por LetterOne de 0,67 €/acción en efectivo y todo parece apuntar a que la sociedad controlada por el inversor ruso Mikhail Fridman, con más del 29% del capital de la cadena de supermercados, va a salirse con la suya.

Y es que los títulos de DIA cotizan ahora en el entorno de los 0,655 euros, un 2% por debajo del precio de la oferta que acaba el 23 de abril.

Los expertos lo tienen claro. Esperar una oferta mejor no parece ya una alternativa viable, así que la respuesta unánime es VENDER.

Según el análisis de Guillermo Torrego, desde XTB, si el inversor cree que la OPA se aceptará y “teniendo en cuenta que el precio de la acción es casi igual que el de la OPA, sería interesante vender los títulos para disponer de una liquidez inmediata y buscar alternativas. Si la oferta es rechazada, DIA volverá a cotizar con normalidad”.  

“La verdad que viendo el valor y la situación por fundamentales de la compañía no es una tontería”, asegura el analista de Admirall Markets Juan Enrique Cadiñanos. El problema es que hay muchos accionistas que tienen títulos de la entidad compradas a un precio mucho mayor y que los 0,67 euros que se ofrecen, lo que podría suponerles un problema por el coste de oportunidad que genera tener ese dinero parado durante tanto tiempo. A veces hay que confirmar pérdidas, ‘hacer sangre’ y ver otras oportunidades de mercado con mayor potencial de crecimiento”.

Después de llegar a cotizar en los 6,41 euros en abril de 2015, un inversor que invirtiese 1000 euros en aquél momento de máximos y decidiese vender ahora recibiría a cambio de sus acciones tan solo 89 euros.

Si, fue algo más afortunado y compró sus títulos de DIA el 5 de julio de 2011, cuando salieron a cotizar a bolsa a un precio de 3,5 euros por acción, hoy recibiría a cambio de sus 1000 euros de inversión de hace casi 7 años, 808 euros.

 

 

Aquella fue la valoración inicial otorgada por Carrefour, su propietario hasta ese momento, que suponía una capitalización de 2.378 millones de euros. Aquél día que sonó la campana, su director general Ricardo Currás vatició:"Es el comienzo de una nueva etapa en la que Dia va a ser dueña de su propio destino".

Siete años después, DIA mantiene una capitalización de 409 millones de euros, un PER de 65,62x y un valor contable de 1,23x.

La situación fundamental de compañía es lo que ha hecho a los expertos de Bankinter, recomendar deshacerse de los títulos de DIA desde que se presentó la OPA.“Desde el inicio de la oferta y por las mismas razones hemos venido manteniendo la recomendación de aceptar la oferta de LetterOne de 0,67€/acción en efectivo”. Los asesores financieros contratados por la compañía para valorar la oferta justifican su respaldo en que DIA está en quiebra técnica y que de no prosperar la ampliación de capital prevista por LetterOne (y que está supeditada a obtener pre viamente el control del grupo en la OPA), se vería abocada a la disolución.

Las cuentas en DIA son muy complicadas. Con pérdidas de -352,6 M€ en 2018 que han resultado en unos Fondos Propios Negativos de -166,1 M€, una deuda Financiera Neta abultada de 1.451,6 M€ (frente a 945,4 M€ en 2017), que representa un ratio DFN/EBITDA de 5,9x (vs 2,0x en 2017),  vencimientos de deuda bancaria por importe de 147 M€ (31.05.3019) y de 306 M€ de bonos (20.07.2019), un modelo de negocio que ha resultado en sostenidas caídas de ingresos y márgenes, pérdida de cuota de mercado y generación de caja negativa.

Dicen los analistas de esta entidad que “la ampliación de capital a efectuar por LetterOne si obtiene el control del grupo de 500 M€, aunque esencial para asegurar la viabilidad financiera del grupo, resultará en una dilución muy significativa de los actuales accionistas y en ningún caso garantiza que el Plan de Transformación a implementar tenga éxito a medio plazo".

El plazo de aceptación finaliza el 23 de abril de 2019.