Iberia y British Airways tienen los días contados en los parqués de Madrid y Londres. Este viernes dejarán su puesto a favor del holding IAG y, si bien las sinergias futuras y el lavado de cara se presentan como una oportunidad de inversión, cuidado con el perro viejo, porque estos días podría sufrir mal de pulgas.

Cuando surgió la llama…

Meses y meses se pasaron estas aerolíneas deshojando la margarita, lo que supieron aprovechar en el parqué con las subidas que descontaban un futuro matrimonio. Finalmente se dieron el ‘sí quiero’ el 12 de noviembre de 2009, si bien, no será hasta este viernes cuando la unión se materialice por completo y bajo el nombre de International Airlines Group (IAG), que se convertirá en la quinta mayor aerolínea mundial por ingresos, con unos 15.000 millones, y la tercera de Europa, tras Air France-KLM y Lufthansa.

Ahora, las cosas están así…

Sin embargo, en el corto plazo y antes de que IAG ocupe el sillón de Iberia en el Ibex 35, Alejandro Martín, subdirector en España de Hanseatic Brokerhouse, cree que “la estructura de Iberia es complicada para gestionar el riesgo de la posición porque en las últimas dos semanas ha vivido una subida muy vertical y el stop quedaría por debajo de los últimos mínimos relativos, ahora muy lejos”. Teniendo en cuenta que está en zona de máximos históricos, “habría que pensar en hacer caja en el valor. Quizás no haya agotado todo el recorrido, pero sería recomendable hacer caja”.

De hecho, Alberto Castillo, analista de Capital Bolsa, explica que las fuertes subidas experimentadas por Iberia en los últimos días precisamente están potenciadas porque “el flujo de dinero hacia el valor proveniente de los fondos que replican al FTSE 100, FTSE 100 All Share index, FTSE 100 All World Ibex y MSCI. Por lo que, para los más conservadores, recomendaría situar un stop de protección en los 3,48 euros”.

Misma recomendación mantiene Alejandro Martín para British Airways, que presenta un panorama parecido: “el stop quedaría por debajo de los 2,54 euros y, para quienes no quieran poner un nivel de control tan lejos, también pensaría en ir buscando la posibilidad de hacer caja”.

La balanza se decanta a favor de Iberia

El lunes 24 IAG se estrenará en el parqué y, con el cambio, los accionistas de British Airways recibirán una acción del holding por cada título que posean, y los accionistas de Iberia recibirán 1,0205. Con este canje, y tras la amortización del 3% de autocartera de Iberia y antes de cancelación de las actuales participaciones cruzadas entre BA e Iberia, los accionistas de la española tendrán un 45% de la nueva y los de British un 55%. Pero, según Eduardo Vicho, jefe de análisis de M&M Capital EAFI, dice que “con este cambio de acciones los inversores españoles saldrán ganando, aunque sea de forma ligera” y, en especial, Caja Madrid que, con el 23% de Iberia en sus manos, será el principal accionista de IAG, con un 12% de participación.

Y, ¿una vez sean una? Álvaro Blasco, director de Atlas Capital, dice que “es una opción que puede seguir subiendo con fuerza a lo largo del año, pues las sinergias de las que se ha hablado, tanto por la aerolínea española como por British Airways, pueden ser mayores de lo que se estimaron desde un principio, además estamos viendo una mejora del porcentajes de ocupación”.

Los expertos de Renta 4 también creen que IAG podría “mantenerse porque el canje de acciones cuadra y de cara al medio plazo siguen teniendo potencial alcista”.


En la fusión, Iberia pone el dividendo

Los accionistas del nuevo tándem de aerolíneas tienen que dar las gracias a Iberia que les permitirá recibir una remuneración. Mientras, British Airways no pondrá un duro en el holding hasta 2013. Antes tiene que cubrir un agujero de 3.700 millones de libras e, incluso su aportación para retribuir al accionariado podría ampliarse aún más tiempo, como consta en la letra pequeña del folleto de registro de IAG.

De hecho, con la nueva compañía Iberia y BA pondrán punto y final a la sequía de reparto de dividendo que llevan desde el ejercicio 2008, cuando entraron en pérdidas.