El grupo automovilístico francés PSA reforzará las diferencias "de estilo" entre sus marcas Peugeot y Citröen y lanzará seis nuevos modelos hasta 2010. Habrá una reducción de plantilla en Francia de 4.800 trabajadores este año, con el objetivo de recuperar el crecimiento y la rentabilidad.
En una entrevista que hoy publica el rotativo francés "Les Echos", el presidente de PSA Christian Streiff revela algunos de los planes para recuperar el crecimiento y la rentabilidad de PSA y que incluye la reducción de la plantilla en Francia en 4.800 empleados este año a base de la no sustitución de los trabajadores que se jubilen y con bajas voluntarias. Asimismo, el directivo de la compañía asegura que se podrían adoptar medidas similares en otros países europeos, pero sin cerrar una sola fábrica. Streiff ha presidido hoy la reunión de la Junta General de Accionistas de PSA, donde explicó detalles del plan denominado "CAP 2010", en el que cuadros de la empresa trabajan desde hace tres meses y que está destinado a mejorar la productividad con un menor coste. Descarta una eventual fusión de Citröen y Peugeot, ya que las diferencias serán más marcadas, aunque ambas compañías colaborarán más, en especial en las relaciones con los proveedores y el proceso de posventa. Ante los accionistas, el presidente de PSA ha anunciado una "ofensiva comercial" para reconquistas cuotas de mercado perdidas por el grupo en Europa y en especial en Alemania. Asimismo, una serie de equipos denominados "unidades de negocio" preparan su expansión por China, Brasil y Argentina, que será presentada en septiembre. Asegura que los 35 modelos que estaba previsto tener en 2010 se van a ampliar hasta los 41, siempre con las dos marcas tradicionales. Sobre posibles fusiones o compras, Streiff afirma no tener "dogmas", aunque prefiere concentrarse en la recuperación de PSA antes de echar una ojeada a su alrededor