“Es una de las frases más ingeniosas del Cine del Oeste: Hemos rodeado tanto a los indios, que nos hemos rodeado a nosotros mismos. Eso es lo que le ha sucedido a Portugal Telecom, aunque el meollo de la Gran película está en el par de Grandes Familias portuguesas, que aún quedan en pie. Han sido capaces, las dos Grandes Familias apoyadas por el Ejecutivo luso, de sacrificar al accionariado de una teleco a la deriva, con cotización de bono basura, para salvar un orgullo insalvable.
Si esto es malo, no lo es menos el hecho de que bancos, que cuentan con un porcentaje significativo del capital en Portugal Telecom, como Spirito Santo, y que dieron el Sí al gigante español el viernes, se vean afectados en las próximas semanas o meses por descalificaciones de las agencias, al no haber podido materializar plusvalías de gran valor en la coyuntura actual. Por eso, Portugal Telecom y el Gobierno de José Sócrates barajan solicitar a Telefónica que reanude las negociaciones encaminadas a resolver de forma definitiva la venta de la operadora brasileña Vivo”, dice el analista jefe de un banco de inversión, en un momento en que la mayor parte de los analistas descalifica al presidente de la compañía lusa, pese a los encuentros que ha mantenido con ellos durante todo el fin de semana. “Esto demuestra que los analistas no son tan ilusos como parece”, sentencia el experto citado.

La disolución de Brasilcel, la sociedad que comparten Telefónica y Portugal Telecom (PT) a través de la cual se instrumentaliza el control de la operadora de móvil brasileña Vivo, sería el escenario “más problemático” para la compañía lusa, según Natixis. En un informe, el banco francés considera que, a la espera de un proceso legal, es posible que Telefónica considere otras opciones, en especial la disolución de Brasilcel adquiriendo acciones de Vivo en el mercado. En este caso, Natixis afirma que este escenario sería “el más problemático para PT, que no cuenta con la munición necesaria para contrarrestar una oferta por Vivo”.

A este respecto, Santander, que cree que de acuerdo con los últimos acontecimientos “el acuerdo ha finalizado”, ve que Telefónica pida la disolución de Brasilcel como el escenario “más probable”. Telefónica dio el pasado sábado por “extinguida” su oferta a Portugal Telecom “al no haber aceptado el consejo de administración de PT dicha oferta dentro del plazo fijado”. Portugal Telecom pidió el viernes a Telefónica ampliar el plazo para la negociación por la venta de Vivo, después de que el consejo de administración de la firma lusa concluyera sin acuerdo sobre la oferta de la española para hacerse con su participación del 30% en la brasileña a un precio de 7.150 millones de euros.

Contrata a un despacho de abogados

Telefónica ha contratado al despacho holandés De Brauw Balckstone Westbroek para diseñar la estrategia jurídica encaminada a propiciar la disolución de Brasilcel, la sociedad que comparte con Portugal Telecom (PT) a través de la cual se instrumentaliza el control de la operadora de móvil brasileña Vivo. La primera medida que llevará a cabo el despacho, que presta servicios integrales en el ámbito legal societario y cuenta con oficinas en Amsterdam, Pekín, Londres y Nueva York, es interponer en breve plazo una denuncia ante el Tribunal de Arbitraje de La Haya para disolver Brasilcel, propietario del 60% de Vivo. El bufete, fundado en 1871 y que cuenta con 68 socios y 262 asociados, es el mismo que Telefónica y PT contrataron en su día para constituir Brasilcel y diseñar su armazón legal. Telefónica dio el pasado sábado por “extinguida” su oferta a Portugal Telecom “al no haber aceptado el consejo de administración de PT dicha oferta dentro del plazo fijado”. Portugal Telecom pidió el viernes a Telefónica ampliar el plazo para la negociación por la venta de Vivo, después de que el consejo de administración de la firma lusa concluyera sin acuerdo sobre la oferta de la española para hacerse con su participación del 30% en la brasileña a un precio de 7.150 millones de euros.

La multinacional española había dado de plazo límite al operador luso para decidir sobre dicha propuesta hasta las 23.59 horas del pasado viernes (horario portugués, una hora más en España). PT había pedido a Telefónica una prórroga con el objetivo de que las negociaciones continúen a un nivel más profundo, es decir, desde la junta del comité ejecutivo de la lusa.

Un desenlace negativo para PT

Además, los analistas consideran que la decisión de Telefónica de dar por finalizada su oferta por Vivo “es negativa” especialmente para la operadora lusa. “El desenlace es negativo para ambas compañías, pero especialmente en el caso de PT”, indica ESN.

Por su parte, JB Capital prevé que la caída del precio de la acción de PT presione al equipo gestor de la compañía lusa “para buscar soluciones que aplaquen a los accionistas”. “Como lectura general, el hecho de que el trato/acuerdo haya quedado de lado, no debería ser positivo tampoco para el mercado portugués en su conjunto”, añaden los analistas de JB Capital. Mientras, los analistas de DT consideran que los accionistas de PT son los que “salen perdiendo” y los “más ofendidos”, después de que su derecho fundamental de voto en la junta general de julio cediera al veto del Gobierno a la mayoría del 74% en favor de la oferta de Telefónica.

Fuente: www.lacartadelabolsa.com