El fabricante alemán de vehículos deportivos Porsche ha colocado deuda híbrida (combinación de deuda y acciones) por valor de 1.000 millones de euros en Europa, Asia y Oriente Medio. La liquidez obtenida mediante la emisión, que no tiene vencimiento, se usará para refinanciar la participación en el fabricante automovilístico Volkswagen y para cubrir las reservas de liquidez. El director de Finanzas de Porsche, Holger Harter, ha asegurado que el hecho de que "podamos colocar este volumen, habla de la confianza de los inversores en Porsche" pese a que la crisis de las hipotecas de alto riesgo en EEUU ("subprime") ha enturbiado el panorama en los mercados en los últimos dos trimestres.