La empresa holandesa de electrónica Philips pidió hoy a los Estados miembros de la Unión Europea (UE) que levanten los aranceles que aplican a las bombillas de bajo consumo hechas en China, para evitar que entren en el mercado europeo a un precio inferior a su coste. En un comunicado, Philips incidió en que la propuesta de la Comisión Europea de prorrogar esos gravámenes un año más -que todavía debe ser ratificada por los Veintisiete- va en contra del "interés de los consumidores, del ahorro de energía y del medioambiente". La compañía recordó que su postura contraria a los aranceles es compartida por organizaciones de defensa del medio ambiente y por los vendedores al por menor e insistió en que "todo lo que no sea la inmediata terminación" de los gravámenes, supone "una interferencia en el mercado". Esta medida "antidumping" contra las bombillas de bajo consumo procedentes de China está vigente desde 2001 y tenía en principio una duración de cinco años.