El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, propondría el miércoles la reorganización más amplia de la supervisión de los mercados financieros desde la década de los 30, un cambio que tocaría a casi todas las esquinas de la banca estadounidense, desde cómo se suscriben las hipotecas hasta cómo se transan los instrumentos financieros exóticos. En el núcleo del plan, al cual los funcionarios del gobierno llaman un "papel en blanco" se encuentra una medida para transformar los poderes de la Reserva Federal para supervisar a los mayores participantes financieros, además de darle el poder al gobierno para desmantelar y dividir a compañías de importancia sistémica, de la misma forma en que Federal Deposit Insurance Corp. lo hace con los bancos que colapsan. También se crearía un nuevo regulador para productos financieros orientados al consumidor, según fuentes al tanto.