"El supremo arte del trading consiste en doblegar al mercado sin operar"
Sun Tzu, el arte de la guerra, es probablemente el mejor libro de estrategia jamás escrito. Como es sabido, el trader es un absoluto estratega, no un adivino y más allá de tratar de entender qué sucederá a la derecha del gráfico, tratamos de buscar operaciones y gestionarlas del modo que creamos más oportuno.

Uno de los errores más frecuentes del trader es plantear la sesión como un combate en el que tratar de ganar el máximo dinero posible. Yo personalmente, jamás me pongo objetivos de ganancias, asumiendo que hasta que suene la campana todo es válido. Pero en el mercado igual que en la guerra, la retaguardia es más segura que la infantería. Sobreoperar es uno de los errores más frecuentes del operador novel y permanecer inactivo es una de las principales virtudes del trader profesional. El mercado se encuadra en un marco de dos dimensiones; precio y tiempo, en dónde el precio consume tiempo y el tiempo produce ansiedad. Como siempre remarco, el desgaste psicológico requiere control emocional y entender el estado anímico de uno mismo es clave para ser un trader de éxito.

El marcador somático, desarrollado por el psicólogo Antonio Domaso nos indica que el cuerpo reacciona a los peligros que producen las emociones, de esta manera las reacciones que produce la ansiedad nos hace operar en el mercado sin seguir nuestro plan de trading y ello nos lleva a las pérdidas. El primer paso para tener control emocional implica reconocer que las pérdidas forman parte de nuestro negocio. El trader hace dinero, y el coste de producir dinero son las pérdidas. Tenemos beneficios si somos capaces de ganar más dinero del que perdemos, obviamente. Todos los traders ganan y pierden dinero cada día, pero lo que marca la diferencia es la capacidad de dejar correr las grandes tendencias a nuestro favor o en nuestra contra. Para poder lograrlo tenemos que alinear necesariamente la esperanza matemática a nuestro favor y para ello necesitamos entender los flujos emocionales representados en forma de patrones en el mercado.

Esta semana he visto dos casos que merecen prestar toda nuestra atención; FCC y Arcelor Mittal.
La principal acerera del mundo sigue luchando contra el desapalancamiento de las economías desarrolladas y la desaceleración de la economía China. La demanda de acero se ha visto frenada por la situación macroeconómica y lógicamente las compañías acereras están afectadas por este suceso. Los gráficos nos marcan un soporte clave, que lógicamente será muy complicado de batir. La zona de los 10.06€, mínimo histórico anterior, es una referencia demasiado importante como para no tenerla en cuenta. Sin embargo, si algo he aprendido de mi profesión es que el mercado está compuesto por diversidad de opiniones y lógicamente los bajos precios son el único argumento de los alcistas, mientras que los bajistas han abandonado el interés por Arcelor Mittal, lo que se demuestra con el rango lateral que lleva la cotización desde septiembre de 2.012.



Los alcistas buscarán argumentos para abrir posiciones larga, y los argumentos los pueden encontrar de muchas formas, por ejemplo una divergencia en RSI en gráfico semanal en soporte de largo plazo. Los bajistas sin embargo, harán referencia a la tendencia bajista y a la debilidad en la demanda del precio del acero. Este combate de egos se lleva al mercado y allí el precio pone a cada uno en su lugar.

FCC antaño, era una de las compañías más respetadas del selectivo. Actualmente cotiza con una inoperante apatía que lleva a la cotización a niveles impensables un quinquenio atrás. El patrón parecido al de Arcelor Mittal implica compra en parte baja de rango, con divergencia alcista en RSI.



Ambas operaciones tienen argumentos de sobras para ser compras o ventas según se mire, pero lo más importante no es saber si FCC y Arcelor Mittal bajarán o subirán, puesto que ambas decisiones corresponden a una de las múltiples acciones que debe realizar un trader. Los prejuicios nos juegan malas pasadas y la facilidad de incorporar indicadores técnicos en nuestros gráficos nos permiten buscar argumentos que justifiquen nuestros prejuicios.

La pregunta que deberíamos hacernos a la hora de operar no es ¿qué sucederá?, si no de qué manera gestiono las dos hipótesis. Como decía, el marcador somático nos hace sentir y percibir en función de las reacciones físicas de nuestro cuerpo ante amenazas emocionales y mediante el chartismo corremos el riesgo de perder el pragmatismo, la decisión está únicamente en nuestra mano, y en la capacidad para llevarla a cabo. Operarla o no, es tú decisión.

Por lo tanto, nunca vamos a tratar de sobreoperar. Determinaremos una idea básica mediante la que afrontaremos nuestra sesión de trading y la plasmaremos en un plan de operativa, para ejecutar nuestra idea básica.

A menudo me gusta observar, dentro de lo posible y visible, la conducta de otros especuladores. Tengo dicha suerte al poder formarlos en diversas ocasiones en nuestros programas formativos y reflexiono diariamente sobre sus pautas conductuales tras el análisis de lo poco que realmente me dejan ver. Muchas jornadas tengo la sensación de que, como decía, sobreoperar o intentarlo, es el error más común. Un trader es un francotirador, cauteloso y selectivo. Debemos saber en qué creemos e ir a por ello, siempre que seamos objetivos en nuestras creencias, siempre que no veamos lo que queremos ver en nuestros gráficos. La mente puede jugarnos malas pasadas, esta profesión es muy sufrida y solitaria, pero si algo me ha enseñado las veces y no los años… es a apreciar las opiniones ajenas pero jamás hacerlas mías. Tengo un tremendo respeto por mi profesión y por todos aquellos que se baten cada día en el mercado. Pero sólo tú puedes determinar tu éxito, y debemos ser estrictamente rigurosos.

El control emocional parte de un estudio elaborado fuera de la sesión de trading, en el que planteamos la estrategia que llevaremos a cabo durante la sesión. Lo importante al fin y al cabo no es tanto ganar, como ser consistente, puesto que acertar, acierta todo el mundo, pero ser consistente y determinante en la operativa es lo verdaderamente relevante. Alcistas o bajistas no se trata de acertar el movimiento, simplemente se trata de estar en el movimiento correcto o liquidar las posiciones que se suceden en contra de él. Tener una estrategia planteada en nuestro plan de trading es lo que define a un trader profesional y tratar de tener la razón no hace más que alimentar un ego que tarde o temprano nos pasará factura en el mercado al no aceptar con naturalidad una pérdida que no es más que una emoción de dolor y arrepentimiento provocada por nuestro organismo.

Permítanme intentar reflexionar con ustedes mis experiencias y pensamientos. Yo soy trader, opero. No sé si debo calificarlo como virtud o defecto, pero no leo, no sigo, no escucho, ni comparto otras opiniones de mercado. Si bien es cierto que sí doy opinión de mercado en diversos medios de comunicación, no pretendo que ustedes las hagan suyas, más bien compartir mi reflexión a quien pudiera interesarle.

Personalmente, me mantengo absolutamente al margen cada jornada de todo aquello ajeno a mi plan de trading. Plan que sólo se fundamenta bajo mi criterio. Muchas veces me han planteado si considero que es una actitud defensiva, egocéntrica o hermética y debo aclarar que en absoluto, simplemente considero que errar es humano, y prefiero que tanto mis Stops como mis Profits partan de mis propias previas decisiones. La humildad y la absoluta convicción son un cóctel difícil de gestionar.

Un verdadero trader sólo se bate en el mercado.