Northrop Grumman ganó a Boeing y Lockheed Martin en la carrera por un contrato de US$1.160 millones con la Armada estadounidense para diseñar y desarrollar un avión no tripulado para patrullar costas y el océano abierto. Aunque el contrato para el servicio de vigilancia marítimo estadounidense -BAMS por sus siglas en inglés- anunciado el martes es para el desarrollo inicial del avión, el contrato podría tener un valor final de varios miles de millones ya que la Armada comprará 44 aparatos sin tripulación. El presupuesto estadounidense para 2008 incluye US$2.300 millones para investigación, desarrollo, ensayo y evaluación del programa más otros US$780 millones para compras del gobierno. Y el gobierno australiano, que ha invertido en el desarrollo del programa BAMS a través de un acuerdo valorado en US$15 millones con la Armada estadounidense, también se espera que se convierta en un importante cliente de nuevos aviones.