El banco británico Northern Rock, nacionalizado el año pasado, registró en el 2008 unas pérdidas atribuidas netas de 1.309 millones de libras (1.457,8 millones de euros, al cambio actual), frente a los 199 millones de libras (221 millones de euros) que perdió en el 2007. Según informó hoy la compañía en un comunicado, las pérdidas antes de impuestos ascendieron a 1.355,9 millones de libras (1.509 millones de euros), frente a los 167,6 millones de libras de pérdidas anotadas en 2007.
Estas pérdidas se deben principalmente a la pérdida de valor de su cartera hipotecaria, un concepto que le supuso a la entidad 894,4 millones de libras (996,2 millones de euros).

En el comunicado, la entidad consideró que las pérdidas continuarán en 2009 y que incluso podrían ser mayores, debido al crecimiento del desempleo y la bajada del precio de las casas, dos factores que "harán que la morosidad se incremente a pesar de los recortes de los tipos de interés efectuados por el Banco de Inglaterra".

Las cuentas de 2008 reflejan unos gastos operativos de 269,7 millones de libras (300,9 millones de euros), el 2,3 por ciento menos que en 2007, así como un incremento en la partida de gastos extraordinarios del 28,6 por ciento, hasta los 163,6 millones de libras (181 millones de euros), por los costes asociados a la puesta en marcha del proceso de reestructuración de la entidad.

El banco de Newcastle (al noreste de Inglaterra) fue nacionalizado el 22 de febrero de 2008, cuando la crisis de las "subprime" o hipotecas de alto riesgo le provocó importantes problemas de liquidez.

A lo largo del pasado ejercicio la entidad devolvió 18.000 millones de libras (20.047 millones de euros) del préstamo que recibió del Gobierno como parte de su plan de viabilidad, que asciende a 26.900 millones de libras.

El Northern Rock deberá devolver este préstamo en 2010, según los plazos marcados por el plan de viabilidad acordado en febrero de 2008.

Propiedades embargadas

Por otra parte, el banco aseguró en su comunicado que el número total de propiedades embargadas se situó en 3.620 viviendas a finales del pasado año, el 63 por ciento más que en 2007.

Además, 17.264 clientes del Northern Rock se han retrasado más de tres meses en el pago de su hipoteca en el último año, cinco veces más que un año antes.

Sin embargo, el banco aseveró hoy que no embargará ninguna casa hasta pasados seis meses de la primera falta de pago e indicó que "apoyará" la política del Gobierno para animar la concesión de créditos a través de la oferta de nuevos préstamos hipotecarios por importe de 14.000 millones de libras (15.586 millones de euros) en los próximos dos años.

El consejero delegado de la entidad, Gary Hoffman, señaló que el banco "volverá a lo que sabe hacer, al mercado hipotecario", centrándose en los "préstamos responsables", un negocio que "es la clave del éxito futuro del Northern Rock".