La compañía finlandesa de telecomunicaciones Nokia ha anunciado nuevas medidas adicionales para ajustar su plantilla para reducir costes.

En total Nokia suprimirá 3.500 puestos de trabajo para de ahorros de costes, así como para crear una organización más "rápida y eficiente".

Entre las nuevas medidas adoptadas, Nokia prevé cerrar la fábrica que tiene en la localidad rumana de Cluj a finales de 2011, ya que sus instalaciones en Asía proporcionan mayores beneficios en términos de proximidad y tamaño y responden mejor a su objetivo de centrar la fabricación de teléfonos en localizaciones cercanas a proveedores y mercados claves.

Según Alberto Roldán, director del departamento de rv de Inverseguros, "Nokia no consigue dar con una estrategia con la que mantener su negocio. Ahora mismo su valor es el de tesorería, es decir, cotiza a lo que vale, por lo que, o Microsoft hace una buena apuesta por Nokia, o se seguirá depreciando".