Entre el día de ayer y hoy hemos escuchado discursos por parte de las dos principales instituciones monetarias de EEUU y Europa donde se ha hecho hincapié en términos algo diferentes. El déficit de EEUU aunque muy abultado no se ha puesto en tela de juicio y Ben Bernake ha centrado más su discurso en el “crecimiento sostenido” lanzando balones fuera de su problema de deuda
En Europa, como las alarmas ya han saltado, el Interés de Trichet se ha centrado más en el programa de compra de deuda y en intentar dar una visión fuerte del Euro. Los impactos de ambos discursos han sido bien distintos dado que los intentos del presidente de la Fed por dar un impulso a los mercados tuvo un resultado fallido con un cierre de Wall Street nuevamente en negativo y sin embargo su homólogo en Europa ha dado la confianza que necesitaban los mercados para rebotar.

Principalmente han sido los bancos los que se han hecho eco de una parte importante del discurso donde Trichet anunciaba “barra libre” de liquidez para las entidades bancarias a tres meses. Son ellos los que, saciando esta necesidad latente de liquidez, lideran las subidas en una jornada en la que el colectivo español ha cerrado con un repunte del 3,72%. No sólo las palabras del presidente del BCE han provocado una oleada de compras en un mercado que, no hay que olvidar, sigue en tendencia bajista a pesar de los rebotes.

España ha aportado su grano de arena a esta jornada de entusiasmo alcista a través de la emisión de bonos del Tesoro a 3 años que ha tenido una acogida por encima de la media de las últimas subastas. En este sentido tanto los CDS sobre deuda española como el spread de rentabilidad del bono español frente al alemán se han visto inmediatamente reducidos y los mercados no han dudado en animarse con todos estos datos sobre la mesa al ver que, los problemas de deuda, que es la principal preocupación de los inversores en los momentos actuales, nos han dado un respiro. Ayer ya los ministros de finanzas tanto de Portugal como de Grecia en sendos discursos, encaminados a mantener la calma en los mercados, consiguieron aliviar las tensiones vertidas durante las últimas jornadas sobre los bancos.