“Cuando he comprobado que en el último semestre, Santander supuso el 30% del un volumen de contratación de la Bolsa española se me abren las carnes pensando en el Mercado alternativo Bursátil. Si la Bolsa española, representada en su Ibex, es cosa de tres o cuatro valores, como mucho de media docena de títulos ¿cómo va a funcionar un mercado que nace falto de liquidez?
Pero eso es otra historia, que saltará por sí misma, de manera automática, sin forzarla. Sigo con el caso del Santander, porque, la cifra de 150.539,88 millones movidos fue récord para la entidad en el periodo y supone un 525% más que el efectivo de los seis primeros meses de 2000 (24.128,82 millones). En el primer semestre el volumen en Telefónica y BBVA ha crecido un 63% y 104%, respectivamente, lo que determina, sentencia que el dinero sólo quiere saber de los grandes valores. Y lo que es más importante, pone las predicciones y consejos de los analistas en solfa, porque, señores analistas, no insistan más: la Bolsa española, como algunas Bolsas Globales más no pueden vivir sin la anuencia del sector bancario”, me dijo ayer uno de los grandes operadores de la Bolsa española.

Una de las principales claves de la Bolsa española en este sentido es el enorme entramado de participaciones bancarias y empresariales. El entramado de participaciones, que en una época, como la actual, de sequí­a de liquidez puede entrañar problemas añadidos de largo alcance y, por derivación, resaltar más la figura de los bancos frente a los títulos industriales. Es decir, justo lo contrario de lo que figura en la mayor parte de los informes de estrategia de las principales firmas del mercado.

La mitad de las empresas del Ibex 35 participan en el capital de otras empresas de la bolsa española, incluida la otra mitad del Ibex. Lo peor es que es mezcla se produce de manera aleatoria, porque muchos cruces son contra natura, bien en empresas filiales, bien en compañí­as ajenas a su negocio.

“¿Bancos?, No Gracias”, se ha repetido de manera metódica en todos los informes de situación, pero son los bancos los que han sacado al mercado del atolladero. Además, los reguladores les han extendido una alfombra, la de las pruebas de estrés. El Comité de Supervisores Bancarios Europeos (CEBS), con sede en Londres, ha publicado una lista de 91 bancos que están siendo sometidos a los llamados tests de estrés, entre los que figuran 27 bancos y cajas de ahorros españoles y cuyo resultado se dará a conocer el 23 de julio.

El resto de la lista la componen catorce institutos alemanes, seis griegos, cinco italianos, cuatro franceses, británicos, holandeses, portugueses y suecos, tres daneses y dos de Austria, Bélgica, Chipre, Hungría, Irlanda, Luxemburgo y uno de Malta, Eslovenia, Polonia y Finlandia.

El objetivo del test es analizar la resistencia del sector bancario europeo y la capacidad que tienen bancos concretos de aguantar nuevos riesgos en el mercado, incluidos los soberanos, así como determinar su actual dependencia del apoyo público.

Los nueve bancos españoles examinados son: Santander, BBVA, Banco Popular Español, Banco de Sabadell, Bankinter, Banca Cívica, Banco Pastor, Banca March y Banco Guipuzcoano.

A ellos se suman dieciocho cajas:

¿Y saben lo que va a pasar? Nada que haya que temer. Ya nos lo han contado los analistas de Credit Suisse, que creen que los stress test no defraudarán al mercado ya que no es probable que se anunciaran si fueran a decepcionar a los inversores. El hecho de que se estén implantando los stress test es algo positivo. Se espera que también se anuncien planes de reestructuración o ampliaciones de capital si algunos de los bancos fallan las pruebas.


Moisés Romero. www.lacartadelabolsa.com