La agencia de calificación crediticia Moody's Investors Service ha rebajado la nota de la deuda y los depósitos de cinco de los nueve bancos griegos que actualmente analiza debido al debilitamiento de la fortaleza financiera autónoma de estas entidades y por las presiones adicionales derivadas de las dificultades económicas a las que se enfrenta el país en un futuro próximo. La perspectiva de las cinco entidades se mantiene 'negativa'.
En concreto, los bancos afectados por la rebaja de calificación son National Bank of Greece ('A2' desde 'A1'), EFG Eurobank Ergasias ('A3' desde 'A2'), Alpha Bank ('A3' desde 'A2'), Piraeus Bank ('Baa1' desde 'A2'), así como Emporiki Bank of Greece ('A3' desde 'A2'), aunque en el caso de esta última entidad la rebaja vino motivada por un reajuste en el cálculo de la mejoría de su crédito por el apoyo recibido.

La agencia explicó que la decisión adoptada refleja el debilitamiento de las perspectivas macroeconómicas de Grecia y su previsible impacto sobre la calidad de los activos de estos bancos y su capacidad de generar ingresos.

"Como recientemente hizo notar el Banco de Grecia, la magnitud de la contracción económica este año probablemente será más pronunciada de lo previsto", señala la calificadora de riesgos, que advierte de que el retroceso de la economía provocará un alza del paro, así como menores ingresos disponibles para el consumo y menor rentabilidad para las pequeñas y medianas empresas.

De este modo, Moody's prevé que la tendencia al alza de los préstamos en riesgo de mora iniciada en 2008 se mantendrá este año y, posiblemente en 2011, lo que en su conjunto, sumará presión sobre la ya debilitada calidad de los activos y la rentabilidad de los bancos griegos.

Durante el último año, los bancos griegos han aumentado su dependencia del acceso a la financiación a corto plazo en el mercado debido a las limitaciones de acceso a los mercados mayoristas por la crisis financiera global.

"El sentimiento negativo hacia Grecia en los mercados durante los últimos meses ha restringido aún más el acceso de los bancos griegos al interbancario y al mercado de bonos, provocando que las entidades griegas hayan tenido que aumentar en torno a un 50% su dependencia de la financiación procedente del Banco Central Europeo (BCE)", señala la agencia, que advierte de que para el futuro se espera un incremento en el coste medio de la financiación.