Toda ayuda que los países europeos den a General Motor en el marco de la reestructuración de las filiales europeas no debe infringir las normas de competencia, escribió el ministro de Economía alemán en una carta a la Unión Europea. En su plan de reestructuración por 3.300 millones para las filiales Opel y Vauxhall, desvelado el martes, GM pedía al Gobierno alemán que aporte 1.500 millones y solicitaba otros 1.200 millones a otros cuatro países europeos en los que tiene fábricas: Austria, Polonia, España y Reino Unido.