La Comisión Europea ha aprobado la adquisición de Skype, el servicio de telefonía por Internet, por parte de la multinacional estadounidense Microsoft por 8.500 millones de dólares.

El Ejecutivo comunitario ha dado su visto bueno a la adquisición, considerada la más agresiva de la historia del mayor fabricante mundial de software, porque ha determinado que la transacción no impedirá la competencia efectiva en el Área Económica Europea (AEE) o de una parte sustancial de ese bloque.

En el área de comunicaciones para los consumidores, el análisis del departamento que dirige el español Joaquín Almunia ha concluido que las actividades de ambas compañías se solapan principalmente en las comunicaciones a través de vídeo, segmento en el que Microsoft está presenta mediante el Windows Live Messenger.

No obstante, la Comisión Europea considera que no hay preocupaciones con respecto a la competencia en este mercado creciente, donde varios actores, incluido Google, están presentes.

En materia de comunicaciones para empresas, la investigación ha confirmado que Skype tiene una presencia limitada en ese mercado y no compite directamente con el software de pago para empresas Lync creado por Microsoft.

La Comisión Europea, que recibió la notificación de la adquisición el pasado 2 de septiembre, también ha evaluado posibles efectos de conglomerado, ya que Skype y Microsoft están presentes en mercados