El mercado de divisas es uno de los mercados sobre los que más operan los traders. Un mercado que mueve el equivalente al PIB español y donde más se opera en base al análisis técnico. Soledad Pellón y Daniel Pingarrón, estrategas de mercados de IG van desde la guerra de divisas al trading con osciladores.


Las divisas es uno de los productos sobre los que más operan los traders. Tienen muchas características que hacen de este producto el más popular. Entre éstas: es un mercado que no tiene localización física, no tiene cámara de compensación, por lo que es muy importante saber con quién estoy operando y quién nos da la contrapartida. Es el mismo bróker el que tendrá que dar explicaciones en caso de que ocurra algo en los mercados. "Hay más de 80 cambios de divisas aunque lo normal es que nos centremos en los más líquidos – operados – pero lo bueno que tiene es que en muchos momentos tenemos oportunidades concretas para invertir más a corto plazo", reconoce Soledad Pellón, estratega de mercados de IG dentro de la primera de las dos jornadas del Trading Room 

Nosotros como bróker sabemos que más del 45% de las operaciones que están realizando los clientes de IG están orientadas a este mercado de divisas. Algo extraño porque normalmente todo el mundo comienza a operar en acciones. ¿Qué lo hace tan popular? La característica que primero nos llama la atención son las comisiones, que vienen incluidas en la horquilla de precios - diferencia entre precio de compra y precio de venta- porque cuanto más líquido es el mercado más estrechas las horquillas. La liquidez también es fundamental porque si no me puedo quedar pillado en un mercado.

Además les afectan menos variables que a otros mercados. Cuando compras una acción tienes que saber cuándo paga dividendo, cómo va de fundamentales, conocer si hay ampliaciones y reducciones de capital… variables que tenemos que tener en cuenta para controlar. En el caso de las divisas no es así.

Cuando compramos una divisa se tiene que comparar con otra divisa, con lo que tomamos movimientos respecto a lo que se espera de una respecto a otra. Hay bastantes cosas que hay que tener en cuenta en partes más técnicas, como el horario. Se suele tener en cuenta el timeframe porque no se pueden desvincular las mesas de operaciones del mercado de divisas, con lo que hay más liquidez en apertura y cierre de los mercados así como en el momento en que los distintos mercados se solapan.

Y ¿sobre las ventajas?

Es un mercado que opera 24 horas. El hecho de que esto sea así supone que a la hora de poner un stop loss hay que mirarlo las 24 horas pero lo bueno es que también puedo cerrar una posición durante las 24 horas del día. Tiene elevado apalancamiento. “Cualquier operación que hagamos a través de un producto como los CFDS tendrá un apalancamiento que, en el caso de las divisas, será el mayor de todos los productos que tenemos”. El valor de cada pipo es exactamente igual me pidan 3 euros de márgenes de garantía o me pidan 3000 euros. El hecho de que le afecten las variables hace que a largo plazo sea más previsible el comportamiento pero también a corto plazo también, porque funciona mejor el análisis técnico.

Factores que le afectan:

1) Políticas de los bancos centrales. Las políticas monetarias afectan mucho porque en el momento en que un banco central empieza a imprimir dinero, hay más divisa y, por tanto, ésta se deprecia. Es lo que hemos visto en el dólar cuando, ni mucho menos, es la región más débil.

2) Estructura económica de las dos regiones que forman ese cruce de divisas. No se puede desvincular la fortaleza de una nación con la política monetaria que se está llevando a cabo. El euro frente a la corona Noruega es ejemplo de ello. Una relación bajista pues ante una fortaleza de una economía como la Noruega, han optado por vender euro a favor de la otra.

3) Condición de una divisa: refugio o cíclica. Entre las primeras, dólar, yen o franco suizo son algunas de las monedas en las que entra dinero en momentos de inestabilidad. Y además tenemos divisas consideradas fuertes simplemente porque están ligadas a materias primas.

Daniel Pingarrón, estratega de mercados de IG ha dado unas pinceladas de cómo aplicar el análisis técnico al mercado de divisas, especialmente en indicadores y osciladores. Cualquiera puede encontrar buenos puntos de entrada para tener una posición en nuestro mercado de divisas combinando osciladores e indicadores. Este experto lo ejemplifica con el gráfico diario de velas japonesas del euro-dólar. Si nos quedamos con el movimiento de enero de este año, vemos que la tendencia era claramente alcista.

En Heiken Ashi cuanto mayores sean los cuerpos, mayor aceleración indica. Pero llega un momento en que hay una evolvente donde la tendencia que veníamos viendo, da paso a una vela de signo contrario. Los siguientes períodos muestran un mercado bajista.

En su plataforma reconoce que cuenta con un localizador de criterios técnicos en base a osciladores, que nos permite detectar aquellas divisas que cumplen un criterio técnico concreto. Por ejemplo, dólar australiano contra el dólar neozelandés que muestra un giro alcista que ha cumplido justo en el momento de la conferencia. El par debería esperar a que se complete la vela y, si ésta es de signo alcista, me pondré largo en este cruce.

Indicadores y osciladores para detectar señales de mercado

Estos filtros del euro contra el dólar canadiense nos estarían diciendo señales de entrada cortos pero si coloco el gráfico de retraso nulo –MACD- que nos marcaría la misma señal pero a fecha de ayer. Existe otro indicador parecido-Trix- que también muestra el euro frente al dólar australiano. El Trix es para tendencias de medio-largo plazo, me dará menos señales pero éstas tendrán más recorrido. Aunque también se puede operar con indicadores antitendenciales, como el RSI que nos dirá si el mercado está sobrecomprado o sobrevendido.

ADX con el ADX R en un gráfico de una hora del euro contra la corona noruega me dice que la volatilidad se acaba de cruzar al alza. Me podría estar avisando de un incremento de la volatilidad, si con un indicador tendencial detecto el posible inicio de una tendencia, la señal sería muy interesante. Bandas de Bollinger permiten ver momentos en los que la volatilidad es muy reducida – bandas muy contraídas- y hay un acontecimiento que hace que ésta aumente. Aplicado al gráfico del dólar australiano contra el neozelandés de una hora, nos muestra que venimos de unas bandas bastante expandidas y esta semana se han redujo.