Los bancos vuelven a estar en el punto de mira de todos los gobiernos, vuelven a tener problemas de capitalización, esta vez por las crisis de deuda soberana de países europeos periféricos. En nuestro caso, los cuatro grandes acumulan 162.700 millones de deuda estatal, casi el 30% del total. De todos, el BBVA se lleva la palma con 55.730 millones.
Tonterías económicas son los recursos que se emplean muchas veces para solucionar un problema, creando otro mayor. Si emitimos cada vez más ingentes cantidades de deuda puede que solucionemos el problema de momento pero crearemos otro mayor a corto plazo, porque habrá que pagar la nueva deuda más los intereses. Esta situación es como el empresario que descuenta, o descontaba, en un banco. Ahora esta mas difícil “pelotas” ( papel para el descuento comercial sin origen comercial), con el objetivo de solucionar una situación pasajera a corto plazo, al vto. de la “pelota” tenía que pagarla más los intereses que ya había pagado, mas él % que se le retenía en cuenta de ahorros, en fin que para pagar la primera tenía que hacer otra más gorda y así sucesivamente, todo ello primero había que “ engañar al banco “ y que descontará ese papel llamado de colusión, entrando en un círculo del cual es muy difícil de salir.

Esta situación es la que está ocurriendo en la actualidad. La deuda no son más que pelotas que hay que pagar con sus correspondientes intereses pero estamos llegando a un extremo que, como el empresario, puede pensar que ya el volumen es tan grande que no puedo pagarlas y por lo tanto, tengo que suspender pagos, o seguir con esta situación eternamente hasta que reconozca el problema en el que está metido, quiebre y cierre la empresa.
Cuando nos alejamos del sentido común, empiezan a venir los problemas, ¿los bancos necesitan capitalización? ¿De dónde pueden captar fondos?, El BCE vuelve a repartir liquidez. Esta liquidez no es para financiar empresas ya que la demanda del mercado es casi nula, como lo demuestra la encuesta de préstamos del julio 2011 del BdE, es para financiar los vencimientos de deuda que las propias entidades ya solicitaron tiempo atrás, con lo cual entramos en un círculo vicioso que cada vez es mayor, e insoportable.

Porque si la liquidez fuera para financiar actividad empresarial sí se estaría actuando correctamente , pero no, como el mal empresario hace una “ pelota “ más grande para pagar la anterior.

Digo yo que habrá que dejar quebrar alguna entidad o país, como ya ocurrió a otros en otras épocas, y encarcelar a los gestores por ineptos. No hay otra solución, los que compran deuda saben que se exponen -como todo inversor - a que esa deuda no se pague, pues el tipo de interés cobrado no es de mercado. Entonces que se apechugue con las consecuencias. No se pueden cobrar extra tipos y, si la cosa no sale bien, pretender que se lo page el estado. La inversión es un riesgo y como tal hay que tomarlo, queramos o no, y cuando colocamos un dinero en una entidad financiera habrá que ver si esa entidad gestiona bien o mal, si sus gestores son unos ineptos o no, porque si miramos únicamente el tipo y el regalo que nos dan podemos caer en ese error y quedar mal parados.

Sabemos que el factor principal de toda crisis es la mala gestión, la falta de perspectiva para verla venir y una vez instalada, su falta de reconocimiento real del problema. Si no desenmascaramos desde el principio el problema, no podemos darle una solución adecuada y eso es lo que hacemos y seguimos haciendo, somos incapaces de reconocer que no podremos pagar y estamos hipotecando ya a una generación entera y seguimos dándole cuerda a la cometa.

Somos incapaces de asumir la realidad como el empresario que cree que aplazando la solución del problema 90 días va a poder solucionarlo, en el fondo son lo mismo.

También muchas veces pensamos que estos gurús de los altos organismos que tienen soluciones para todo son infalibles y seguimos a regañadientes sus instrucciones y al final es el sentido común el que se debe de imponer y no seguir a estos incendiaros que sean los bomberos de la situación, porque son capaces con su ceguera de echar más gasolina al fuego, que por otra parte es lo que están haciendo.

Los bancos aplican en las peticiones de crédito de sus clientes, las reglas que ellos mismos no cumplen y a gran escala, pool bancario diversificado, compaginar endeudamientos con generación de recursos, productos financieros revolving etc., etc., ellos se endeudan con inversiones en deuda por ejemplo en peligro de cobro y a gran escala, en fin el mundo al revés.

Rafael Montava Molina
Consultor de empresas